Hay un mercado muy competido, pero eso va a cambiar: City Drive

Luis Petersen y José Carlos Vargas, cofundadores de City Drive. Foto: Cortesía

City Drive sabe de batallas, por eso no le asusta la que vino a buscar en la Ciudad de México. La plataforma creada en 2013 por Luis Petersen y sus socios participó activamente en la reforma a Ley de Movilidad y Transporte del estado de Jalisco, logrando que los diputados avalaran el cobro en efectivo y de manera electrónica en las Empresas de Redes de Transporte (ERT) y que cada aplicación se autoregulara en cuando al número de vehículos que podía tener.

En Guadalajara, City Drive fue la primera aplicación de autos compartidos en operar, lo que ayudó a su posicionamiento aun cuando más tarde llegaron otras opciones a la ciudad. En la capital del país, la sexta urbe en la que operará, se encontrarán con al menos otros nueve competidores.

“Tenemos una plataforma que no le pide nada a nadie y eso nos permite competir… Se ven muchos casos en que -las empresas- nacen, sacan la cabeza y mueren, muchas veces porque son gente que viene del sector del transporte, pero no del de la tecnología. Tienen coches, compran una plataforma, pero no entienden cómo funciona”, sostiene el ingeniero químico en entrevista.

La plataforma, indica, es un componente dinámico, que no solo conecta a usuarios con choferes, sino que implica problemas de marketing, de cómo atraer usuarios y conductores, de verificar y validar documentos de estos, de comprender cuánto gasta un cliente y cuándo deja de usarte y por qué lo hace, entre otros factores.

Para tomar su tajada del mercado en la ciudad de México, City Drive aplicará las fórmulas que le funcionaron en Guadalajara: detectar necesidades locales que no se estaban atendiendo, como permitir el pago en efectivo y abordar el transporte empresarial con trajes a la medida, que en la capital ya llevan a cabo Easy Taxi y Cabify, por ejemplo.

“No tenemos tarifas dinámicas, y eso nos ayuda porque sabemos que no le gusta a la gente. Nos preocupamos mucho por los conductores, les cobramos una comisión más baja (20% en Guadalajara y 10% en Monterrey, San Luis Potosí, Aguascalientes y Colima), tenemos un call center para atender sus dudas y una política de puertas abiertas para cualquiera de ellos. Eso genera un mejor servicio porque ellos están contentos y la experiencia del usuario es mejor también”.

City Drive no quitará el dedo del renglón con el cobro en efectivo, ya que de hacerlo incurriría en discriminación para aquellos usuarios que no tienen tarjeta bancaria. La comisión se recupera con el servicio que hace el conductor a empresas y los pagos con tarjeta. “Nosotros le pagamos al conductor 80% -de cada viaje- vemos cuánto recibió en efectivo y le pagamos el excedente, de esa manera no hay necesidad de recuperar.

“Ya estamos desarrollando un sistema de cobranza para poder recuperar picos que se puedan ir de algún conductor que vendió todo en efectivo, pero ahorita no es un problema, tenemos 65% de pagos en efectivo, así que nos alcanzamos a netear con los pagos en tarjeta”.

La empresa también trabajará en nuevos productos relacionados con la movilidad, pero no necesariamente con el transporte masivo.

“Vemos el mercado muy competido, pero mucho lo va a dictar hacia donde van cada una de las empresas y qué problemas de movilidad decide solucionar cada una después. Eso va a ser un diferenciador enorme en el futuro: las plataformas van a dejar de parecerse cada vez más mientras se vayan escogiendo distintos rumbos, aunque todavía estamos pensando en movilidad.”

City Drive tiene 250,000 usuarios registrados y 3,000 conductores, 75% de los cuales están en Guadalajara y el resto en las otras ciudades donde opera.

Tres años de evolución

Al hablar de las plataformas de transporte privado, tres años suena a un tiempo muy lejano. Uber apenas se daba a conocer en la ciudad de México y aún no existían en el país otras compañías como Cabify. En 2013, City Drive comenzaba a operar en Guadalajara con una flotilla propia, con conductores que entonces eran sus empleados y en un sector que no estaba regulado.

“Decidimos meter una flota pequeña propia para fijar la oferta y era convencer y explicar de qué se trataba todo, generamos mucho contenido en línea, videos, usamos las relaciones públicas con líderes de opinión que usaban la plataforma y nos apoyamos mucho en el boca a boca, y así comenzamos a crecer”,

El mayor temor de Petersen, quien ya había llevado a cabo otro negocio que no llegó a buen puerto, era que la gente no aceptara el servicio, aunque era un riesgo calculado.

“Parte de lo que aprendimos fue que era mucho mejor empezar un negocio con un mercado segmentado, conocido, como Guadalajara. La expectativa de vida, con los gastos que teníamos, era de tres meses. Pero no nos iba a pasar lo que nos sucedió acá (en la primera empresa): ser ignorados por la gente. Con City Drive, o te pelaban los usuarios o te pelaba el gasto, pero no íbamos a durar un año viendo como le hacíamos, si moría el emprendimiento iba a ser rápido”.

En tres años, comparte Petersen, la aplicación ha tenido muchos cambios, solo algunos han sido evidentes para el usuario, como el rediseño de la plataforma, la última, hace tres meses. Entre los cambios en los tres años está la creación de un centro de monitoreo para los vehículos, plataforma para el análisis de datos, otra más para automatizar la revisión de documentos y registro de los conductores.

Con la migración de empleados de City Drive a independientes, los choferes tuvieron la opción de rechazar o cancelar viajes, ver cuánto van ganando, cuáles son las zonas de más demanda para poder moverse a ellas, ver si historial de viajes, entre otros.

“Todos esos detalles no se ven en una plataforma comprada. A nosotros nos ha costado tres años perfeccionarla, y es cuando nos preguntan ¿para qué queremos tantos desarrolladores (la plataforma tiene 20 empleados, seis de los cuales son programadores) si la plataforma está lista desde el 2013?, pero la verdad es que todo esto ha sido un proceso arduo”, expone.

Los programadores, indica, son el corazón del emprendimiento, son quienes permiten generar nuevos productos y servicios. Una forma de comprometerlos es pagando salarios competitivos -no indica las cifras- y otorgándoles acciones de la compañía para alinear sus intereses personales a los de ésta.

“Tratamos de mantener el número de empleados al mínimo, mientras podamos ser eficientes y son beneficios que podemos ir pasando luego al conductor o al usuario y eso se puede convertir en una ventaja competitiva”, expone.

Luis Petersen cuentea con un consejo integrado por directivos de City Drive y dos inversionistas, quienes además de analizar semanalmente los progresos de la compañía, le dan consejos de cómo gestionar y dirigir al equipo.

Ahora que City Drive ha alcanzado el punto de equilibro en sus finanzas, el emprendedor no descarta iniciar en algún momento algún negocio relacionado con la biotecnología y comparte que el mejor consejo que le han dado es no preocuparse solo por el crecimiento, sino precisamente llegar el punto de equilibrio.

“Es hacer del negocio un negocio. Y es importante porque en el mundo de las startups el crecimiento es rey… En Sillicon Valey han muchísimas empresas que crecen a puro capital y aquí no hay mucho como para eso. El negocio no se da del crecimiento, sino de la utilidad y ésta, en punto de equilibrio, te hace más atractivo como negocio. Ser una empresa rentable te permite atraer nuevas fuentes de inversión, ese ha sido un consejo que me dieron los mismos inversionistas”, sostiene.

Un cambio en la capital tapatía

En Jalisco, el 40% de los accidentes automovilísticos está relacionado con la ingesta de bebidas alcohólicas, según datos del Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes en Jalisco (CEPAJ), y estos incrementaron 42% entre enero y agosto del 2015, tan solo en la Zona Metropolitana, indica el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), citado por Milenio.

No obstante, Luis Petersen cree que el sharing car impactó positivamente en el estilo de vida de los tapatíos, uno de los efectos fue que mucha gente comenzó a dejar en casa el automóvil propio para salir de fiestas y usar cada vez más las plataformas “con lo que bajaron los índices de choques por alcohol”.

Las plataformas también hacen su parte para mejorar el paisaje urbano. El pasado 9 de diciembre las ERT que operan en Jalisco se registraron ante la autoridad, a la que comenzarán a dar mensualmente el 1.5% de cada viaje que realicen. Además, cada año deberá pagar 35,000 pesos para operar y cada vehículo registrado deberá hacer lo propio con 1,700 pesos.

Con ese dinero se constituirá un fondo “verde” que la autoridad decidirá su destino, aunque Petersen asegura que las ERTs solicitaron que se usara para arreglar baches, habilitar espacios públicos y otras acciones relacionadas.

angelica.pineda@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario

Puedo estar hasta 8 horas

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Puedo estar hasta 8 horas conectado y no me cae un solo pasaje y por mas que pregunto a su call center que si me pueden decir cuales son las mejores zonas para trabajar nunca recibo una respuesta

Comentario

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los vi desde que nacieron y como fueron convirtiendo en realidad su idea y el trabajo que les costo en hechar andar esta empresa son jovenes mexicanos emprendedores que dan empleo a muchos mas mexicanos y a este tipo de jovenes mexicanos es a quien se les debe dar todo el apoyo y hacer uso del servicio orgullosamente tapatio sigan adelante y que sigan creciendo

JajajaJa es mentira que es

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JajajaJa es mentira que es barato su servicio como referencia, un trayecto de mi casa al trabajo Citydrive $200 Uber $120, mi casa al aeropuerto $199 con Uber $98 es verdad que no tienen tarifas dinámicas, pero con esos precios sería como si tuviera. Tarifas 1.5

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