Facebook o Whatsapp para pagos móviles

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Enviar dinero a algún familiar mediante un mensaje de Whatsapp desde el teléfono móvil o mediante Facebook, realizar el pago de un servicio con sólo enviar un correo electrónico o mediante redes sociales son posibilidades que las tecnologías, principalmente las móviles, pueden abrir al mundo de los pagos y transacciones financieras.

Incluso, hoy el diario Financial Times dio a conocer que la red social Facebook buscará ingresar al negocio de los pagos móviles al permitir que sus usuarios realicen transferencias bancarias y pagos con dinero electrónico.

Pero para llegar a la masificación de este tipo de escenarios se requerirá que todos los actores involucrados -entidades financieras, empresas de telecomunicaciones y tecnología, así como órganos reguladores- encuentren un punto en común para crear ecosistemas interoperables, asegura en entrevista Richard Wadsworth, vicepresidente de Productos Móviles y Pagos Emergentes de MasterCard para América Latina.

Esto va más allá de tecnologías o sistemas informáticos. Se trata desde crear los mecanismos de interacción entre soluciones para sectores bancarizados y no bancarizados hasta el manejo de disputas, el desarrollo de sistemas de seguridad y definición de delitos y fraude en estos entornos donde existen varios jugadores de distintas industrias.

“Podríamos hacer más cosas con Whatsapp para asociarlo a un modelo de pago y hacerlo más seguro y conveniente.

Cuando ‘interoperas’ entre varias entidades que permiten dinero electrónico, el anejo de disputas es vital y las reglas y la interoperabilidad ya están ahí”, aseguró el directivo en entrevista.

Algunos esfuerzos ya se emprendieron. Por parte del gobierno está la reforma financiera en México que busca la interoperabilidad de los servicios, mientras que por parte de la industria privada entre el sector financiero, las operadoras de telefonía móvil y los comercios para incorporar las nuevas tecnologías en los medios de pago.

Pero aún faltan consensos para crear estándares y modelos de negocio que impulsen las nuevas tecnologías en el negocio del dinero.

“El gobierno tiene una responsabilidad de proveer un marco que viabilice la competencia, la creación y la participación de inversión privada para empujar estos temas. Es uno de los aspectos pero no podemos pedirle que resuelva nuestros problemas de negocio”, dijo Wadsworth.

Las discusiones entre los distintos actores ya comenzaron, y en América Latina comienzan a florecer alianzas para fomentar el uso de nuevas tecnologías. MasterCard y Telefónica, a través de la operadora Vivo en Brasil ya ofrece un producto de pagos móviles a los usuarios de telefonía celular.

Y en el radar ya se vislumbran discusiones que van desde el uso de billeteras digitales en smartphones hasta los sistemas de reconocimiento biométrico e incluso la inclusión de sistemas de pagos electrónicos en tecnología vestible e incluso en objetos conectados a Internet, como los automóviles.

Lo ideal, a decir de Wadsworth, sería la conformación de un organismo encargado de discutir y generar acuerdos y estándares de operación del dinero en ambientes digitales y tecnológicos, donde se involucren agentes reguladores e industrias como la de servicios de Internet, la financiera y la de telecomunicaciones.

“Estamos en todas las discusiones. Esas ideas se comienzan a incubar y se comiencen a desarrollar. Estamos tratando de influenciar en estos desarrollos a través de alianzas e incorporando lo que nos parece escalable y maduro. Son tendencias que hay que mirar, por ejemplo el tema de biometría ya estamos sosteniendo las discusiones”, afirmó.

Satisfacer la demanda

De acuerdo con una encuesta global realizada por la firma de consultoría financiera Edgar Dunn & Company a directivos del sector financiero, América Latina es considerada como “fundamental” en la penetración de los nuevos servicios financieros basados en las tecnologías dada la creciente penetración de los teléfonos inteligentes así como de los servicios bancarios.

Pero Jan Smith, director para México de la consultoría estadounidense, es escéptico si las nuevas soluciones realmente satisfacen las necesidades de la población.

“¿De qué sirve estar conectado a una red social si el mundo no está conectado y ni va a tener el tiempo de conectarse mientras está trabajando y sobreviviendo?”, cuestionó el directivo durante el encuentro Mobile Money & Digital Payments celebrado la semana pasada en la ciudad de México.

El estudio de Edgar Dunn & Company reveló además que el 75% de las soluciones de dinero móvil actualmente en el mercado mundial no están adaptadas a las necesidades del usuario final.

“El encontrar una solución para inventar el problema y sacarlo al mercado es una visión unilateral. Tenemos que cambiar nuestras perspectiva”, aseguró.

Más allá de importar soluciones de pago móvil y digitales, Jan Smith consideró que el desarrollo de soluciones locales basadas en las nuevas tecnologías serán esencial para que florezcan “jugadores alternativos nuevos que conocen nuestra realidad” y permitan dar respuesta a las necesidades locales.

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CRÉDITO: 
Julio Sánchez Onofre, El Economista