Elaboran recubrimiento anticontaminante para superficies

Foto: Conacyt

Un grupo de investigadores y alumnos de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) elaboró un nanorrecubrimiento para superficies, el cual repele partículas de agua y elimina microorganismos del medio ambiente.

El objetivo del proyecto de los miembros de la Facultad de Ingeniería de la UAQ fue desarrollar un revestimiento hidrofóbico y anticontaminante, destacó la investigadora del área de Nanotecnología de la universidad, Karen Esquivel Escalante.

“La idea era generar un recubrimiento que repeliera agua y que pudiera ser aplicado, en primera instancia, a vidrios, pensando en problemáticas como la suciedad que se adhiere en ventanales de edificios o parabrisas de automóviles, ambos casos pueden generar riesgos para las personas”, mencionó.

En entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Esquivel Escalante explicó que el nanomaterial está hecho mediante una combinación de óxido de silicio y óxido de titanio.

La científica de la UAQ dijo que en el mercado existen materiales semejantes al que elaboran, no obstante, la combinación de ambos óxidos y su forma de obtención no está disponible, por lo que solicitaron el registro de patente en cuanto al método de síntesis.

“Este proyecto es paralelo a otras investigaciones respecto a recubrimientos autolimpiables, con la diferencia que ahora se migra un poco a la parte de hidrofobicidad”, apuntó.

Entre las propiedades del recubrimiento, Esquivel Escalante destacó que es un material incoloro, el cual se coloca como barniz que al secarse queda pegado a la superficie y no permite la absorción de líquidos o agentes contaminantes.

Lo anterior garantiza que no habrá daños en la superficie, pues al deslizarse el líquido no podrá penetrar la estructura, y así se evitará la transmisión de humedad.

“Respecto a los contaminantes, hablando de óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles, óxidos de azufre o partículas de materia orgánica, fecal. El óxido de titanio tiene la propiedad de que esos compuestos los destruye produciendo dióxido de carbono y agua”, resaltó.

En la actualidad el proyecto se encuentra en el laboratorio donde los científicos realizan pruebas de eficiencia, humedad, radiación ultravioleta y vientos controlados en una cámara de intemperismo para determinar la durabilidad y dureza del recubrimiento.

Por su parte, la alumna de maestría en ciencias con línea terminal en nanotecnología, Brenda Alicia Rosales Pérez subrayó que se estudia la posibilidad de que el nanorrecubrimiento sea aplicado sobre mortero u otras estructuras de naturaleza rocosa.

“Muchas de las construcciones utilizan este compuesto y al estar en contacto con el medio ambiente están expuestas a contaminantes, es lo que queremos remediar”, declaró.

“En especial en construcciones de carácter histórico que requieren más cuidados y de los que no es posible modificar su aspecto físico o coloración”, sostuvo.

CRÉDITO: 
Notimex