Buscando un producto de gestión de gastos, esto tienes que saber antes de contratarlo

El 35% de las pymes no despegar debido a la falta de rentabilidad provocada por la poca estabilidad financiera. Foto: Especial

Los gastos de operación excesivos y una mala administración financiera pueden llevar a una empresa al facazo, existen muchas formas de evitarlo, una de ellas es hacer uso de la tecnología.

Según datos de la consultoría KPMG, implementar soluciones tecnológicas de gestión de gastos corporativos ayuda a reducir las malversaciones de efectivo y recursos dentro de una empresa hasta 58%, asimismo, si las compañías llegan a presentar un crecimiento acelerado, haciendo uso de estas herramientas no representa una desestabilización financiera.

“Al enfrentarse a un crecimiento acelerado, el 35% de las pequeñas y medianas empresas no logran despegar debido a la falta de rentabilidad provocada por la poca o nula estabilidad financiera, es por esta razón que los emprendedores deben asegurarse de contar con productos y/o sistemas de control de gasto que les brinden liquidez y ayuden a solventar sus gastos operativos, para evitar que los bolsillos propios sean los que terminen por subsidiar a la compañía”, destaca Gerry Giacomán Colyer, CEO y founder de Clara, solución para la gestión de gastos al interior de las empresas.

Ante esto, el especialista comparte tres tips que los emprendedores deben tomar en cuenta al elegir un producto de gestión de gastos corporativos:

1. Asegurarse de que sus productos o servicios estén respaldados

Dependiendo del tipo de servicios que se ofrezcan, existen diversas instituciones gubernamentales que regulan este tipo de productos, entre ellas se encuentran: la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) y/o la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).

Antes de adquirir un sistema de gestión de gastos o cualquier otro producto crediticio, es necesario corroborar que la compañía que lo provea, está adecuadamente constituida y autorizada ante alguna de las autoridades antes mencionadas. Esta información se encuentra en las plataformas digitales de la empresa o está presente al momento de la contratación del producto.

2. Corroborar la procedencia del producto

Antes de contratar los servicios conoce de qué país es originaria la empresa, los diferentes mercados en los que opera y los productos que ofrece en estos, pues muchas empresas internacionales han comenzado a ofrecer productos de crédito en México sin contar con el respaldo de regulaciones nacionales.

Mauricio Villers, Head of Legal en Clara, dice que es importante contar con el respaldo de las autoridades locales correspondientes, ya que aseguran que se cumpla con lineamientos básicos dentro del marco regulatorio, tales como la normativa en materia de protección al consumidor y sus datos personales, buenas prácticas para la prevención de lavado de dinero, además de transparencia en cada transacción.

Para asegurarte que el producto o solución tecnológica es regulada por instituciones mexicanas, basta con recordar que las sociedades que prestan servicios financieros y otorgan productos crediticios en el país, deben estar constituidas como sociedades anónimas, bajo alguna de las modalidades autorizadas (S.A., S.A.B., S.A.P.I., Institución de Banca Múltiple, Sofomes, Sofipos, Instituciones de Fondos de Pago Electrónico, etc.).

3. Contrato claro, explícito y formal

Uno de los aspectos fundamentales, pero menos valorados al momento de adquirir servicios financieros y/o crediticios de cualquier tipo, es la revisión detallada del contrato. De acuerdo con Villers, existen aspectos clave que pueden facilitar la revisión de este documento e incluso ahorrar algo de tiempo, a la vez que aseguran la fiabilidad del producto contratado.

Algunos de estos elementos pueden ser: el número de registro, que garantiza la revisión y aprobación por parte de alguna de las autoridades antes mencionadas; la carátula con los elementos más importantes del crédito, como son las comisiones, intereses, costo anual total (CAT) y fechas de pago.

Recuerda que, contratar cualquier servicio crediticio o de gestión de gastos, implica brindar información sensible de tu empresa. “Los riesgos de contratar créditos con una sociedad que no esté debidamente autorizada, constituida o cuyos contratos no hayan sido aprobados por CONDUSEF o la PROFECO, van desde comisiones ocultas o más altas de lo que esperabas, garantías inesperadas o, eventualmente, la pérdida del capital. ”, finalizó Giacomán.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario