¿La automatización desaparecerá empleos?

En Japón los Robots sustituyen a los camareros. Foto: Shutterstock

En el 2013, un estudio retumbó en el mundo académico y económico. Los economistas Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne pronosticaron que en los próximos 15 o 20 años, 47% de los empleos podría desaparecer debido a la automatización que están viviendo las empresas.

Ante los resultados del estudio, el escritor y periodista Andrés Oppenheimer se cuestionó si era cierto que la automatización estaba invadiendo a las empresas y si algunos trabajos desaparecerán. Entonces se dio a la tarea de buscar una respuesta y recorrer diversos países para averiguar si esto era cierto, y ¿dónde se sentiría más el impacto de la automatización, en los países ricos o en los emergentes de Asia, Europa del Este y Latinoamérica?

En su primera parada, en la Universidad de Oxford, en Gran Bretaña y luego de entrevistar a los autores del estudio, Oppenheimer confirmó que la automatización ya está sucediendo. Un ejemplo de ello es lo que pasó con Blockbuster, la cadena de tienda de alquiler de películas, que contaba con 60,000 empleados a nivel mundial y que desapareció ante la llegada de Netflix, que inició con apenas 30 empleados.

En su libro ¡Sálvese quien pueda! El futuro del trabajo en la era de la automatización, Oppenheimer dice que “la desaparición de empleos está aumentando de forma exponencial. Lo vemos todos los días a nuestro alrededor (…) En Estados Unidos están desapareciendo los cajeros de las casillas de cobranzas de los estacionamientos y los empleados de las aerolíneas que atienden al público en el aeropuerto.

En Japón los meseros de muchos restaurantes ya están siendo remplazados por cintas movedizas y hasta los chefs de varios restaurantes de sushi están siendo sustituidos por robots”.

Figuras como Bill Gate y Mark Zuckerberg admiten que el desempleo desempleo tecnológico podría significar un gran conflicto mundial del siglo XXI, ello porque la generación de los Millennials y Z “tendrán que lidiar con decenas de millones de empleos que van a ser remplazados por la automatización, como los autos que se manejan solos”.


¡Adiós, camarero!

De acuerdo con una lista publicada por los economistas Frey y Osborne, empleos como el del vendedor por teléfono, administrativos y agentes de bienes raíces son lo que mayor posibilidades tienen de desaparecer, pero también tienen una alta posibilidad (97%) los trabajos de recepcionista y camareros de restaurantes y hoteles.

La desaparición de estos empleos le sorprende al autor porque brindan calidez y generan una conexión con los clientes, cosa que no sucede con los robots.

En su viaje a Japón, Oppenheimer reservó una habitación en un hotel de la cadena Hanna, que es el primero en el mundo en ser operado por robots. La bienvenida la dan dos dinosaurios robots y en la habitación un huevo, del tamaño de una pelota de fútbol, es el asistente personal, de nombre Tapia.

Aunque todo está automatizado e incluso pueden encenderse y apagarse las luces o programar la alarma sólo con pedírselo a Tapia, aún se requiere de un trato más “humano”, con quien se pueda dialogar más allá de una plática programada. Tal vez por esto es de sorprender que los trabajos de camareros de restaurantes y hoteles pueden desaparecer, aunque ya está siendo una realidad.

La noche que Oppenheimer pasó en el Hanna, sólo dos empleados, la asistente humana de los dinosaurios y el administrador, laboraron en el hotel de 100 habitaciones. “Durante el día, había personal de limpieza, pero casi todas las demás funciones, incluido el lavado de ventanas y pisos, estaba a cargo de robots”. También contaban con personal para reparar los robots, pero sólo era ocasional.

Lo mismo sucede en los restaurantes, y es que muchos se vuelven automatizados, no por ahorrar costos, sino por satisfacer a sus clientes, porque los jóvenes que prefieren hacer los pedidos en tabletas electrónicas.

Muestra de ello son restaurantes como McDonald’s, Chili’s y Applebee’s en Estados Unidos, donde las personas hacen sus pedidos en gigantescas pantallas pegadas a la pared o la mesa y pagan la cuenta de la misma manera o por medio del smartphone y luego sólo pasan al mostrador por el número de su pedido.

Papper, el robot

En Japón, el robot Papper está sustituyendo a camareros y al personal en tiendas comerciales, bancos y oficias. Papper es un semihumanoide fabricado por la empresa SoftBank Robotics que tiene un costo menor al de una camarera. De acuerdo con la página de Aliverobots, el androide se comercializa por un precio de 370,000 pesos con una garantía de dos años.

Papper trabaja 24 horas seguidas y no toma vacaciones ni pide aumento de sueldo. Si funciona bien (…) es el empleado ideal para las empresas que quieren bajar los costos laborales y evitar conflictos sindicales”, dice Oppenheimer.

La automatización ya es un hecho y aunque no se sabe a ciencia cierta cuándo ni qué trabajos desaparecerán, la probabilidad de automatización de un trabajo está estrechamente relacionada con el nivel de habilidades y estudios.

“La gente con altos niveles de habilidades o estudios estará bien equipada para moverse hacia los nuevos trabajos que surjan en los próximos años, mientras que los que están menos capacitados serán los que corren más riesgo de ser remplazados”.

[email protected]

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario