Israel, la nación de las startups

Foto EE: Araceli López

Israel no tenía alternativa. Vivir en un territorio marcado por el semidesierto, la ausencia de agua y con la amenaza constante de ataques por parte de sus vecinos, el país se vio obligado a desarrollar una industria de nuevas tecnologías en la cual encontrar defensa y generar valor, enfatizó Keren Zilberman Shavit, asesora de emprendedores.

Con este pensamiento y el riesgo de vivir bajo todo tipo de amenazas, es que Israel ha podido replicar, en la medida de sus posibilidades, el éxito Silicon Valley. A la fecha, ese país ha dado al mundo afamadas empresas como la aplicación de información sobre el tránsito, Waze; el servicio mensajería ICQ o la plataforma de seguridad informática Check Point.

Larry Page, cofundador de Google es de origen israelí; el equipo de seguridad de PayPal fue desarrollado por israelís y toda una gama de chips de Intel también tienen su cuna en Israel. Esta es una nación donde existe una startup tecnológica por cada 1,800 habitantes, de una población de ocho millones, comentó la experta curtida también en el ejército de su país.

No ha sido fácil replicar el ecosistema de Silicon Valley. Copiar a detalle a ese polo tecnológico resultaría toda “una hazaña, pero pueden lograrse reproducciones particulares en otros puntos del globo”.

Para que un país como México alcance a replicar en “parcialidades” los éxitos de Silicon Valley debe existir “congruencia” entre las acciones de emprendedores y gobiernos, comentó Keren Zilberman Shavit.

“En Israel hubo políticas claves. El Estado se impuso el rol de ser un facilitador y los emprendedores se decidieron a ponerse el chip de la innovación. Hacer todo eso era cosa de supervivencia. No había agua y desarrollamos tecnologías para conseguirla; tenemos desierto, entonces creamos paneles solares. Los obstáculos son lo que nos ha permitido crear este tipo de ecosistemas”, añadió.

Estas acciones derivaron en que, por ejemplo, se estableciera el Technion, el instituto tecnológico considerado entre los mejores del mundo en materia de emprendimientos de ese tipo. Technion ofrece oportunidades como aportación de capital semilla desde un millón de dólares y, en ocasiones, a fondo perdido.

Es de este modo que Israel ha podido destacar en una industria dominada básicamente por Estados Unidos, Japón y Alemania. La apuesta israelí es colocarse como el segundo jugador tecnológico del mundo. Para ello hacen falta interés e ideas, porque el acceso al financiamiento es relativamente accesible.

Silicon Valley puede replicarse en parcialidades, insistió Zilberman Shavit. Israel lo hizo, pero también hay “algo” detrás del modelo israelí: la cultura, la intensiva formación educativa que imparte el Estado y las políticas del servicio militar ayudaron a esa nación a ser referente en la industria tecnológica.

“Cada nación debe mirarse a sí mismo y ver sus posibilidades; siempre se puede hacer algo. Cada país debe aferrarse a las oportunidades. México tiene las oportunidades por delante, en biotecnología, en salud, en temas aeroespaciales. México debe aferrarse y sacar su espíritu emprendedor y mantenerlo, porque México entrega toda el alma en cada proyecto nuevo, pero desiste cuando hay que mantenerlo. México debe decir que no hay opción no cuando éste se presente”, dijo Keren Zilberman en la Semana del Emprendedor.

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CRÉDITO: 
Nicolás Lucas / El Economista