La empresa y el cumplimiento de regulaciones

Vivimos en un ámbito de libre empresa, es decir que las empresas tienen la posibilidad de desarrollar actividades lícitas con plena libertad, sin más restricción que las que impone el libre mercado. Esa es la teoría; sin embargo, todas las empresas caen en mayor o menor medida en la necesidad de cumplir con ciertas regulaciones que impone el gobierno con objeto de cuidar ciertos aspectos en beneficio de la economía, la sociedad, del ambiente y el orden social.

Lo anterior quiere decir que el gobierno, en sus diferentes ámbitos, crea leyes y normas que permiten proteger la integridad del orden social, así como ciertos aspectos de la sociedad en su conjunto.

Las empresas en México están sujetas a diversas regulaciones que tienen que ser cumplidas con el fin de evitar penalizaciones. Algunas de éstas son de orden económico, otras administrativas y unas más de orden penal. En las primeras, el no cumplimiento de alguna disposición hace al infractor acreedor a una multa pecuniaria; en las segundas, el no cumplimiento de la regulación impide al infractor acceder a algún servicio o beneficio, y en el caso de las terceras, la pena por no cumplir con la regulación puede representar una corporal al infractor, es decir que se hace sujeto a un término en la prisión.

En general, las regulaciones que deben cumplir las empresas en México tienen que ver con normas laborales, de salud, de seguridad social, obviamente de contribuciones, ecológicas y protección al ambiente, principalmente.

Por otro lado, dependiendo del giro o naturaleza de la empresa, tendrán que cumplir regulaciones específicas de su sector económico, como pueden ser las empresas mineras y de extracción, las empresas financieras y de corretaje de valores, de seguros y fianzas, entre otras reguladas.

Una de las regulaciones que existen y que, dependiendo de la actividad de la empresa puede llegar a afectarla, es la
regulación de protección de datos personales y acceso a la información. La mayor parte de las empresas maneja datos personales de sus clientes, empleados y otros relacionados con la empresa.

De acuerdo con la Ley de Protección de Datos Personales y Acceso a la Información, las empresas que solicitan y manejan datos de los individuos con los que tienen relación tienen la obligación de asegurar a las personas que les proporcionan dichos datos, que éstos serán protegidos y que por ningún motivo serán proporcionados a cualquier otra persona, a menos de que sea por orden judicial o, de alguna manera, requerida por una autoridad habilitada. El incumplimiento a este ordenamiento trae como penalización el pago de multas muy importantes.

Otra de las regulaciones en la que pudieran caer las empresas, independientemente de su giro, es la que marca Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (también conocida como ley de prevención de lavado de dinero). De acuerdo con esta ley, cualquier empresa que se dedique a ciertas transacciones definidas como actividades vulnerables, y que una vez que cae en los supuestos marcados por la ley, tiene la obligación de reportar a las autoridades (en este caso a la unidad de Inteligencia Financiera del SAT de la Secretaría de Hacienda), los detalles de las operaciones que se hayan llevado a cabo. El incumplimiento de dichas disposiciones trae consigo multas muy importantes que la empresa tendrá que pagar.

Las compañías deberán asesorarse con expertos que los ayuden en cada una de las regulaciones que les aplique. Difícilmente, todas las empresas tendrán recursos suficientes para tener a sus expertos internos. En Vission los podemos ayudar a hacer un diagnóstico y, en su caso, implementar los procedimientos y medidas correspondientes.

El autor es socio de Vission Firm, México, SC.