Las redes sociales: una herramienta para los reclutadores

Los perfiles en redes sociales pueden convertirse en nuestro aliado o enemigo al momento de buscar una vacante. Es tanta la fuerza que tiene esta nueva manera de comunicarse que es demasiado fácil entrar y compartir lo que pensamos, vemos o sentimos; éstas plataformas pasaron de ser una forma para conectarse con personas de distintos lugares a ser utilizadas como diarios personales.

Pareciera que actualmente se viven dos vidas a la par, la personal que se comparte con los más cercanos y la virtual. La gran mayoría de las personas han creado por lo menos un perfil en alguna red social, esto da paso a estar presentes en el mundo digital y vivir el dinamismo que tienen.

El problema radica en que mucha de la información que se muestra en los perfiles no es 100% real, cada uno muestra lo que desea, e incluso pueden convertirse en ventanas de aspiración. La vida virtual puede parecer un mundo ideal, ya que tienes el control total de lo que quieres mostrar sin necesidad de que dicha información sea totalmente veraz.

Por otro lado, sin pensar en las consecuencias, es muy fácil compartir una queja, comentarios negativos, ideales, posiciones políticas, entre otras. Si bien; el internet es un lugar en donde uno puede ejercer el derecho a la libertad de expresión sin ninguna limitante, aquí también podemos ser encontrados por terceros y puede influir en la proyección de imagen que deseamos.

En la actualidad; las redes sociales juegan un papel importante en el círculo laboral; hoy en día los reclutadores se acercan a estas plataformas para encontrar información detallada sobre cada candidato, realizan su evaluación y analizan minuciosamente cada perfil que aspira a un puesto en la compañía.

Postularse a una vacante es un proceso que ha evolucionado, no basta sola con llevar un CV actualizado y honesto, va más allá de la primera impresión, de la expresión verbal, corporal y la manera en la que te desenvuelves durante la entrevista uno a uno. Ahora, se busca tener la mayor información posible con la finalidad de asegurarse de elegir el mejor candidato y con las mejores aptitudes para un puesto y por supuesto que comparta la ideología de la empresa.

La tecnología nos ha facilitado la vida en muchos aspectos; sin embargo, así como nos ayuda, nos convierte en personas públicas, suena paranoico, pero todo lo que hacemos, cada lugar que buscamos o consultas en línea; es información que se almacena y genera un registro que permite ver los hábitos de consumo que tenemos. No somos invisibles, el acceso a la información personal es más sencillo de lo que crees.

Erróneamente se piensa que las redes sociales son privadas, pero al momento de subir información personal a internet, cualquiera puede verla; no importando la configuración de privacidad que se tenga, existen herramientas que habilitan la visibilidad aun cuando sea privada.

Las redes sociales alcanzaron el mundo laboral, no sólo como impulso de una marca, también se convirtieron en el aliado de los headhunters, por lo regular, nosotros damos el permiso para acceder a nuestra información al no leer los avisos legales o de privacidad.

Probablemente no pensamos que al crear una cuenta en cualquier plataforma de búsqueda de trabajo y elegir la opción de hacer login o registrarse con Facebook permitimos el acceso total a nuestro perfil; toda la información, imágenes, contenido compartido y opiniones que tengamos sin importar la coyuntura, son públicas para cualquier reclutador. Además de analizar el nivel emocional de cualquier persona, pueden medir la congruencia que relatan las persona en su curriculum.

Los puntos clave que otorgan más información y que son determinantes más no exclusivos al momento de elegir un candidato pueden ser, expresiones que contengan un gran número de groserías, posturas ideológicas y políticas que no van con la empresa, información diferente sobre educación, estados que indiquen el uso de alcohol o drogas, comentarios racistas, publicar contenido confidencial de trabajos anteriores, publicaciones con alto contenido violento o sexual; también importa la opinión o expresión sobre sus jefes o compañeros anteriores, incluso la redacción y ortografía.

No solamente estos detalles ofrecen información, si bien el candidato puede no mostrar actitudes negativas, el reclutador podrá encontrar algo adicional, como la forma en que se relaciona y se expresa, sus gustos o hobbies, que pueden no ser determinantes para la decisión final en una vacante, pero si ayuda para conocer un poco más la personalidad y compararla con lo que ha visto en la entrevista o en el CV.

Pareciera fácil poder ocultar nuestro perfil en Facebook o cualquier red social y que compartamos la menor información posible; sin embargo, tomando la idea que todo comunica, esto también dará una pista al reclutador; además es probable que se coloque como privado una red social.

La tendencia de considerar los perfiles en redes sociales para una vacante va al alza, pero es necesario fijar un criterio, saber cuándo se debe revisar o qué factores son determinantes para poder elegir un candidato. No se trata solamente de obtener la información del perfil y decidir sólo porque algo no parece adecuado, se requiere más que eso para dar el veredicto final dependiendo de lo que se ha encontrado.

Es inevitable que se revise esta información y que la tendencia vaya en aumento, probablemente también las condiciones legales en cuanto a los datos personales que se obtiene en sitios de internet tendrá regulación en el futuro próximo.

Por lo mientras, al no ser personas invisibles, lo que hace la diferencia entre poder conseguir un empleo es ser honesto con la información que se coloca en un CV y tomar conciencia que todo lo que se escribe y publica en redes sociales pasa a ser público y de fácil acceso, todos debemos de tener cuidado de esto ya que es un factor que puede jugar a nuestro favor o en contra al momento de conseguir un nuevo trabajo.