¿Qué depara 2016 para los jóvenes?

Siempre que inicia año, existe la sana tentación de hacer un recuento sobre lo sucedido 12 meses atrás. En esta ‘tónica’, México vivió en 2015 diversos escenarios, uno de ellos la disminución en la tasa de desocupación en el tercer trimestre del año, al pasar de 5.2% (en 2014) a 4.6% en 2015.

Estos datos, que ofrece la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), pueden dar cierto aspecto positivo para el recuento de 2015, aunque de fondo, conduce a pensar ¿cuál es la situación de los desocupados en el país? y, en este renglón, sigo pensando que los jóvenes y los mayores de 45 (ni qué decir la tercera edad) son los sectores más ‘vulnerados’ en el país al momento de buscar oportunidades. Son 27 millones de jóvenes los que trabajan en la informalidad en América Latina, sólo por mencionar una cifra.

Me centraré en esos jóvenes candidatos y, fantaseando para 2016, quisiera pensar que es el año para estrechar la vinculación entre el sector productivo y las Instituciones de Educación Superior. Hoy, las cifras no son muy alentadoras. En el país sólo en siete entidades las empresas son más activas en tener alguna colaboración con universidades para reclutar jóvenes. En las 25 entidades restantes no se observa una vinculación formal para atraer talento. En resumen, sólo 11% de las corporaciones en México dicen tener un acuerdo “algo más formal” con centros educativos.

No dudo que en el país haya universidades en busca de mejorar el vínculo, pero estas cifras sirven para subrayar que el tan anhelado ‘matrimonio’ entre instituciones de educación superior y empresas, ‘nomás’ no termina de consumarse. En contraste, más de 300,000 jóvenes siguen egresando en busca de un empleo fijo ¿Qué les depara esos primeros trabajos?

Jóvenes: talento volátil

Casi 70% de las compañías enfrentan problemas para contratar personal con las características que necesitan para los puestos dinámicos y en crecimiento, de acuerdo con un paper elaborado por Hays Response. Dicen tener dificultades porque los candidatos son: escasos, caros y volátiles, en su mayoría.

Los jóvenes tienen una mentalidad muy distinta a lo que están acostumbrados las compañías. Hay verdad en esta afirmación, pero también es una realidad que con todo y que son más analíticos respecto a qué oferta de trabajo aceptar, ellos necesitan enrolarse al mercado para ganar experiencia. Qué mejor manera para hacerlo, que con cierta guía sobre las expectativas que las empresas tienen de su participación. Si apenas comienzas a desarrollar trayectoria, toma nota:

  • 1. Una de las grandes carencias académicas que hay en los trabajadores mexicanos, es la falta del dominio del idioma inglés. Así lo refiere el informe de Hays Response, y aunque exista cierto debate sobre “quieren al candidato perfecto y con idiomas, por pagar menos”, la realidad es que al no desarrollar este tipo de habilidades, surgen obstáculos para alcanzar posiciones de mayor responsabilidad.
  • 2. ¿Qué más quieren de ti? Ser un candidato 360°, es decir, una persona con conocimientos técnicos que salga de esa ‘zona de confort’ y se interese en visión comercial, negociación, habilidades administrativas. Ese conjunto de habilidades conforman a los talentos conocidos como “high potential”.
  • 3. Las empresas ‘guiñan’ el ojo por quienes demuestran: capacidad de análisis y crítica; comunicación y escucha asertiva; tolerancia a la frustración; desarrollo integral. Hoy 11% de las empresas en el país, por ejemplo, descarta a un candidato joven por ‘falta de habilidades sociales’.
  • 4. A esas habilidades agregaría la capacidad de auto-gestionar tu propia carrera, enseñanza que debe empezar desde las aulas.

Cuatro claves que te harán lucir más atractivo al buscar trabajo, pero no todo queda en el terreno del quien busca oportunidades. Las empresas deben ‘entrar al ruedo’ si quieren talento perdurable, que crezca en las organizaciones y no sienta la imperiosa necesidad de renunciar al año o menos.

Entre la lista de los pendientes corporativos para 2016 figura tener mayor vinculación con universitarios (y no solo enfocarse en desarrollo de talento interno), pero también invertir en planes de carrera; mejorar su comunicación con los jóvenes, desde que están en las aulas, y no sólo cuando los necesitan para prácticas o servicio social. Sin olvidarse de ofrecer una compensación variable y flexible competitiva. Hoy, sin embargo, mejorar la competitividad de la remuneración entra en el último lugar de la lista de ‘prioridades medias’ de la organizaciones en el país.

Los retos, para ambos lados, son grandes. Pero, por lo pronto, les deseo a los candidatos un ¡excelente 2016! , y que encuentran una oportunidad donde comiencen a desarrollar su propósito de vida.

* La autora es especialista en temas de educación, desarrollo de carrera y recursos humanos. Autora del libro ¡Contrátame! Puedes contactarla en @vargasivonne