Puntos finos para optimizar el plan de negocios

En la instrumentación del Plan Estratégico de Negocios (PEN), también conocido como Business Plan, se debieran considerar las siguientes funciones recomendadas para el Consejo de Administración por el Código de Mejores Prácticas Corporativas de su Práctica 7:
I. Definir la visión estratégica
II. Vigilar la operación
III. Aprobar la gestión
VI. Asegurar la creación de valor para los accionistas y la permanencia en el tiempo de la sociedad y,
X. Asegurar el establecimiento de mecanismos para la identificación, análisis, administración, control y adecuada revelación de los riesgos.

Si partimos de la definición de Plan Estratégico de Negocios (PEN), como el documento rector en el que se describe al negocio y se analiza su entorno en el mediano plazo (con una vigencia que fluctúa de 1 a 5 años, por lo general 3 años), estableciendo las acciones que se ejecutarán y que están relacionadas a las estrategias de la empresa y en el que se define con claridad los objetivos de negocio, sus lineamientos y métodos a utilizar, podemos deducir diversos puntos clave, que su empresa debiera cuidar en su instrumentación, no importando que se trate de una gran empresa o de una pyme, destacando entre otros los siguientes:

1) ¿Están claramente descritas, personalizadas y actualizadas la Misión y Visión de su empresa en su PEN, de tal manera que indique el propósito y los objetivos a conseguir, qué hace y por qué lo hace; así como a dónde quiere llegar su organización?
2)
¿Están bien definidas en su PEN las medidas estratégicas, las metas a lograr, las acciones estratégicas (plan de acción) y los recursos materiales, financieros tecnológicos, de Tecnología de la Información (TI) y humanos necesarios para ejecutar el plan de acción?
3) ¿Están definidos y actualizados los lineamientos para la estrategia de su PEN?
4) ¿Toma en cuenta su PEN los efectos de las innovaciones tecnológicas y de mercado que desestabilizan, los cambios en demografía de los clientes y las nuevas regulaciones?
5) ¿Considera su PEN, si el lanzamiento de una nueva línea de producto: potencialmente llegaría a diluir o perjudicaría la marca actual, haría perder clientes clave y/o concentraría el riesgo en un área crítica?
6) ¿Realiza periódicamente su empresa un análisis completo FODA, esto es, de las Fortalezas, Oportunidades de Negocio, Debilidades y Amenazas de la competencia y de su entorno de negocios?
7)
¿Incluye su PEN las medidas estratégicas necesarias para enfrentar esas amenazas y debilidades, así como una revisión de sus productos que están siendo alcanzados o rebasados por la competencia?
8) ¿Tiene realmente estimado su empresa, cuántos años puede durar su actual modelo de negocios?
9) ¿Se revisa y, en su caso, se ajusta periódicamente su modelo de negocios de su empresa, unidades de negocios y de sus subsidiarias? ¿Valida su Consejo el Modelo revisado?
10) ¿Su PEN, considera tener consistentemente mayores tasas de rendimiento en las líneas y productos que impliquen mayor riesgo, para que exista un balance adecuado?
11)
¿Aprovecha correcta y oportunamente su empresa las oportunidades reales de negocio del mercado nacional e internacional, dentro de su giro de negocios y es acorde con su PEN?
12) ¿Está alineado su PEN con el actual entorno de negocios, considerando los últimos cambios tecnológicos, de TI y de mercadotecnia para ofrecer mejores productos y servicios a sus clientes?
13) ¿Están debidamente definidas las métricas o Indicadores de Desempeño en su PEN?
14) ¿Se le da seguimiento formal a las principales variaciones favorables y desfavorables mayores al 10 % entre esos Indicadores y los resultados reales, como parte del seguimiento y control de su PEN? ¿Se le informa al Consejo para su análisis y observaciones?

Como conclusión, podemos decir que el PEN es un instrumento imprescindible, que deben preparar no solo las grandes empresas, sino también las PYMES bajo la visión estratégica de sus consejos de administración para su desarrollo, consolidación y maximización de las utilidades, con los objetivos de asegurar la creación de valor y de evitar poner en riesgo su modelo de negocios.

El autor es miembro del Consejo Editorial de la revista Veritas del Colegio de Contadores Públicos de México
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