La transparencia de gestión e información

Muchos empresarios dueños de empresas individuales o familiares manejan sus compañías tomando decisiones personales, basadas en conocimiento de su negocio y su experiencia acumulada. Normalmente no dejan un registro del proceso que siguieron para tomar dichas decisiones. Los resultados de éstas pueden ser positivos o negativos; sin embargo, no queda un registro de cuáles fueron los factores correctos y cuáles deben ser revisados para una adecuada toma de decisiones.

En algunos casos, el empresario simplemente siente que si deja algún tipo de registro de su toma de decisiones, puede llegar a perder el control de su negocio o su ventaja competitiva. Este tipo de situaciones pueden pasar en cualquier tipo de organización.

Recordemos, como ya hemos mencionado, que el empresario no es el único interesado en los resultados de su negocio, sus socios comerciales (llámense proveedores de bienes o servicios, o de recursos financieros, empleados y hasta el fisco), también están interesados en que a la empresa le vaya bien y que sea manejada con ética y compromiso hacia esos terceros y a la comunidad.

Sin embargo, como ya hemos platicado en artículos anteriores, documentar el conocimiento acumulado de la organización o el negocio, puede ser una herramienta que dé una ventaja competitiva al mismo. Además, abona a una transparencia en los negocios.

Por supuesto, el empresario, por motivos de seguridad, no quiere que mucha de su información se haga pública, sobre todo en un ambiente en el que las personas están expuestas a que la delincuencia pueda tener la tentación de raptar o asaltar al empresario y/o sus familiares.

Pero también estamos en un ambiente social en el que tener éxito puede ser motivo de denuncia por que alguien piense que como se tienen recursos, éstos solamente pueden haber sido obtenidos por procesos ilegales.

De ahí que considero que el empresario debe ser más consiente de la transparencia en todas sus decisiones de negocio y la forma en que han sido tomadas, sus resultados y el diagnóstico de la forma en que todos los aspectos que formaron parte de sus decisiones tuvieron resultaron positivos, neutros o negativos.

El empresario, con objeto de abonar a la y que además sirva para mejorar los resultados de su gestión, necesita aplicar ciertas prácticas de gobierno corporativo como son:

  • Lleve a cabo juntas de discusión y revisión estratégica con sus principales colaboradores y asesores externos y deje minutas de las discusiones y acuerdos alcanzados.
  • Documente todas las instrucciones que de las juntas anteriores haya que dar al personal operativo.
  • Cree un registro de las acciones que tuvieron resultados neutros o negativos, con objeto de dejar un antecedente que sirva para posteriores tomas de decisión.
  • Documente a manera de políticas y procedimientos todas aquellas decisiones y acciones que tuvieron resultados positivos con objeto de replicar los casos de éxito.
  • Instaure un proceso de mejora continua para corregir aquellas decisiones y procedimientos que puedan mejorarse.
  • Implemente o mejore sus procesos de evaluación de la gestión de los individuos y de las áreas que forman parte de su empresa, premie solamente a aquellos que tengan desempeños sobresalientes arriba de las expectativas, con objeto de generar buenos ejemplos y motivación al resto del personal.
  • Sea exigente con su personal y consigo mismo en la generación de información veraz, precisa y oportuna para propósitos de toma de decisiones y de información a terceros interesados.
  • Elabore un informe de resultados de gestión por lo menos una vez al año y compártalo con sus socios comerciales y empleados para que se sientan parte del éxito de su empresa.

Esta lista no es limitativa, pero si se implementa puede empezar a generar resultados positivos para la empresa y abonar a una mayor transparencia de gestión y en consecuencia de generación de información.