Los retos del empleo y el ambiente laboral II

Continuando con el tema de la semana pasada, desde un punto de vista nacionalista y solidario, México tiene un gran reto para enfrentar la competencia del futuro inmediato.

Lo primero que tenemos que entender como sociedad (empresarios, gobierno y, en resumen, país) es que hoy, definidos como fuerza laboral, independientemente del ramo en que esté nuestra actividad, estamos compitiendo con todos los demás países del mundo. Hoy no existen aislacionismos, desde las islas Mauricio en el océano Índico (en realidad es el punto sobre la superficie del océano lo más cercano a las antípodas mexicanas), hasta Brownsville, Texas (que es una de las fronteras más cercanas al centro de nuestro país), estamos compitiendo con nuestros pares alrededor del mundo.

Existen países más competitivos y otros menos competitivos, pero lo que es cierto es que, desde la producción de trigo y maíz, pasando por la producción de motores para automóviles hasta centros de atención telefónica, nuestra fuerza laboral está compitiendo, les guste a los políticos o no.

El comercio global de mercancías o servicios digitales existe, y hoy en día es una realidad que sobrepasa fronteras y voluntades políticas. Hay países que están ejecutando y hay países que están definiendo. Hay países que determinaron un rumbo a seguir y sus ciudadanos lo siguieron, y hay otros que están preguntando qué quieren hacer. La gran definición es quién va a definir el camino y qué país tendrá mejores condiciones de vida. Para los que les gusten las definiciones decimonónicas, yo traduciría esto como en qué país será en el futuro la metrópolis y cuál será la futura colonia No se trata de invasiones militares, se trata de dominio económico.

Cuando estudié en la década de 1980, me enseñaron que la ley laboral mexicana era de las más avanzadas del mundo, y eso nos debía darnos orgullo. Nuestro problema como país era que no había llegado a todos porque no todos tenían acceso a los beneficios de un empleo formal.

Hoy, 30 años después, me dicen que tenemos una cobertura de 98% de empleo, es decir que el desempleo es de 2% o menos. Pero (palabra que mi mejor amigo dice que los mexicanos usamos para contradecir nuestras afirmaciones) por otro lado tenemos 35% de pobreza y 10% de pobreza extrema. Yo soy un simple contador público que lleva las cuentas de las empresas, no soy economista, pero como contador, las cifras no me cuadran.

Para ser honestos, al hablar de que éste es el gobierno en donde por fin acabaremos con la corrupción, si en realidad tuviéramos empleo de acuerdo con los estándares internacionales, seríamos una de las principales potencias económicas del mundo, superando a Alemania y Japón.

Haciendo un poco de números, sin acudir a grandes estudios económicos, la población económicamente activa, asumiendo que es 25% de la población (120 millones por 25% nos dan 30 millones), representa las cabezas de familia que mantienen al resto de la población.

Si 30 millones de personas generan al menos 10,000 pesos al año, que es el umbral de pobreza, de acuerdo con el INEGI, significa que en total la población económicamente activa genera un mínimo de 300,000 millones de pesos al año. El Producto Interno Bruto de México en el 2018 fue de alrededor de 18 billones de pesos, por lo que la población de México genera 60 veces lo que se requiere para que nadie viva en pobreza.

No soy economista, no entiendo los números macroeconómicos, pero la pregunta sigue siendo la misma, ¿cómo podemos sacar a las personas de la pobreza y ser el país que económicamente sea más competitivo en los años futuros, de tal manera que permita a las nuevas generaciones tener la oportunidad de tener un estándar de vida mejor del que tenemos hoy en día?