Prepararse para la recuperación

Vivimos en momentos de incertidumbre y por supuesto de miedo a lo que venga. La cuarentena del Covid-19 ha provocado que muchas actividades económicas bajen su ritmo o, incluso, paren, pero, por otro lado, otras actividades están recibiendo el beneficio de esto y están aumentando sus operaciones, como son los productos de sanidad, ciertos medicamentos y, por supuesto, los alimentos.

Lo anterior viene a colación, ya que los mensajes de proyecciones económicas para este año se muestran negativos. Tenemos que los bancos y las casas calificadoras estiman una caída del PIB de 5% los optimistas y de 7% los pesimistas. El tipo de cambio del peso contra el dólar está moviéndose como no había sucedido en prácticamente una década, y no tenemos una idea de cómo quedará.

Hasta ahora, en nuestro país no se ha visto el desabasto que en estas circunstancias han mostrado otros países. Algunos productos se acaban más rápido; por supuesto, las mascarillas, todos los desinfectantes y geles para manos están acabándose casi instantáneamente en las tiendas conforme son resurtidos. Curiosamente, hay existencia suficiente de jabón corporal y para manos, que es la principal herramienta recomendada por todos los organismos de salud de todo el mundo para evitar el contagio.

La crisis tiene diversos efectos en la actividad económica, malos, no tan malos y hasta buenos. Normalmente, al disminuir la actividad industrial, hay un ajuste en los inventarios de las materias primas y muchos otros productos. En la mayor parte de los casos éstos se verán disminuidos. Los servicios se verán afectados por las medidas de ahorro que impongan las empresas en estos momentos, pero también se recuperará. El financiero deberá apoyar a las empresas, ya que conviene más empresas en funcionamiento que quiebras que pongan en duda la recuperación de sus carteras.

También, la crisis significa un incremento en la actividad de ciertos otros sectores, en el caso actual, el sector más beneficiado es aquel que produce, como ya lo vimos, productos sanitarios y médico. En España, una fábrica de SEAT, que producía limpiaparabrisas, hoy en día está produciendo equipos ventiladores de asistencia a la respiración. En Estados Unidos se le ha pedido a General Motors que haga lo propio y en China y Japón ya lo hicieron.

El alimenticio será el que menos resienta el cambio, aun cuando pudieran presentarse escasez momentánea de algunos productos por las compras de pánico.

Las administraciones de las empresas tendrán que ser creativas y entender que en una crisis también existen oportunidades. Algunas pueden estar redirigiendo temporalmente sus esfuerzos a cubrir algunas necesidades, como pueden ser la fabricación de mascarillas y guantes de grado quirúrgico, camas para hospitales u otros productos que pudieran ahora ser necesarios y que están escasos.

Hoy en día los administradores de las empresas deben estar trabajando para el día después (parafraseando el nombre de aquella película de desastres). Si la administración es previsora, debe entender que después de una crisis viene la recuperación, y ésa es la gran oportunidad. La caída de inventarios de productos representará que la producción se reactive con mayor fuerza para regresarlos al nivel óptimo. En otros casos nuevas necesidades serán creadas y provocarán un mayor dinamismo en la economía.

Esto no es instantáneo, hay que hacer sacrificios ahora para asegurar que después tendremos los recursos para atender las nuevas necesidades. Al final del día, todo esto son ciclos económicos alterados que recuperarán su nivel normal conforme todos regresemos a nuestras actividades.

Mucha gente estará en desacuerdo con lo que menciono, pero ya en el pasado ha sucedido. En California a finales de los años 80, había una recesión muy importante. El 17 de octubre de 1989 hubo un terremoto que debastó la bahía de San Francisco y otras zonas del estado. El entonces presidente George H. W. Bush tiene que mandar una ayuda de desastre muy importante. El beneficio para la economía de la región fue tan determinante que la sacó de la recesión y la lanzó hacia lo que es hoy en día.