Planeación estratégica y el impacto financiero en las empresas

Existe la creencia de que sólo las empresas grandes requieren planeación estratégica. La verdad es que cualquier empresario sigue un proceso de planeación estratégica, aun cuando sea mentalmente.

El proceso de planeación estratégica tiene que ver con la definición del negocio o actividad de la entidad económica, sus objetivos, misión y visión para cubrir una necesidad de la sociedad, ya sea en productos o servicios.

Cualquier entidad tiene objetivos, siendo el último obtener utilidades derivadas de su actividad, en oposición a cualquier otro tipo de entidad que puede ser gubernamental o privada sin fines de lucro, que normalmente cubrirán necesidades de la sociedad con objeto de que ésta, en su conjunto, logre una mejora y desarrollo sostenible.

De cualquier manera, sea cual sea el tipo de entidad, siempre debe haber una planeación estratégica definida que dé solidez a sus objetivos, y que no sean buenos deseos sin fundamentos.

El proceso de la planeación estratégica tiene que ver con la definición del objetivo que se quiere alcanzar y los medios necesarios para lograrlo. La definición de lo que se quiere lograr está dada por la visión del empresario, por ejemplo, uno que quiere ser el mejor desarrollador de vivienda en su región. Un caso destacado en el mundo real es el señor Elon Musk, uno de cuyos objetivos era lograr tener un negocio de lanzamiento de cohetes rentable.

Una vez que se tiene el objetivo, debe ser convertido en una visión y una misión, la primera se da en forma de los logros que se quieren alcanzar y la segunda se da en función a la percepción que se quiere lograr por parte de todos los clientes potenciales.

Una vez logrado eso, es necesario determinar los medios requeridos para lograr eso, como recursos humanos, tecnológicos y materiales. La definición de los medios es la frontera entre tener un sueño y determinar lo que necesito para hacer ese sueño una realidad.

Todo lo anterior nos lleva al tema de este artículo, el impacto financiero. Cuando iniciamos cualquier proyecto debemos determinar la inversión que debemos hacer para lograrlo y las fuentes de financiamiento de dicha inversión.

La definición de la inversión del proyecto debe incluir todos los costos directos y complementarios que debemos enfrentar para realizarlo, es decir, no solamente debemos incluir la inversión en la compra, construcción y puesta en operación, sino también los impuestos e intereses y cualquier otro costo indirecto que requiera el proyecto.

También es necesario definir los flujos que cada proyecto deberá generar, incluyendo el efecto en impuestos y costos financieros para definir si el proyecto es económicamente viable o no.

La planeación estratégica no es una fórmula mágica para hacer negocios, pero si es una metodología para determinar la viabilidad de nuestros sueños para empezar o hacer crecer el negocio.

Ya varios clientes y amigos me han mencionado que cualquier negocio que no cobra los costos, los intereses y los impuestos no es negocio.