Ley de Ingresos de la Federación 2019: un pequeño análisis

Les deseo a todos mis lectores, y a los demás también, que en el año 2019 cumplan todos sus anhelos.

El pasado 28 de diciembre del 2018, fue publicada la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio del 2019. En la misma, el gobierno presupuesta que durante el año recibirá un total de 5,838,059.7 millones pesos de los cuales por concepto de impuestos corresponden 3,311,373.4 millones; cuotas y aportaciones de seguridad social 343,133.4 millones; derechos por 46,273.6 millones; productos por 6,778.1 millones; aprovechamientos por 67,228.8 millones; ventas de bienes y prestación de servicios 1,002,679.5 millones; transferencias del Fondo Mexicano del Petróleo 520,665 millones; ingresos por financiamientos 539,871.4 millones y productos por 6,778.1 millones.

Los conceptos anteriores nos afectan como contribuyentes, ya que de alguna u otra manera, todos contribuimos a pagar todo esto; sin embargo, lo que más nos preocupa son los impuestos.

En este sentido, el gobierno pretende recaudar 1,752,500.2 millones de pesos de Impuesto sobre la Renta, 995,203.3 millones de Impuesto al Valor Agregado, 437,900.9 millones de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, 10,793.1 millones de impuesto sobre automóviles nuevos, 70,292 millones de impuestos al comercio exterior sobre importaciones, 40,721.6 millones por accesorios de impuestos (multas, recargos y actualizaciones) y 4,501.9 millones de impuesto sobre exploración y extracción de hidrocarburos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, desde su campaña, prometió que durante el primer año de su mandato no incrementaría los impuestos, lo que está cumpliendo, ya que no existe ningún incremento porcentual al impuesto alguno, por el contrario, se crea un beneficio para todas aquellas personas físicas o morales que lleven a cabo sus actividades en la franja fronteriza con Estados Unidos, bajando la tasa del Impuesto sobre la Renta 20%, y la tasa del Impuesto al Valor Agregado 8%, con lo cual se pretende crear un incentivo para el crecimiento económico de esa zona del país y que puedan enfrentar sus particulares problemáticas. Tampoco se está creando programa alguno de amnistía fiscal, como sucedió al principio de los gobiernos anteriores.

Por otro lado, se elimina la compensación de impuestos a favor entre los impuestos federales diferentes, lo que se ha llamado la compensación universal, que estaba vigente desde hace más de una década. Se regresa al esquema en que cualquier saldo a favor sólo podrá ser compensado contra saldos a cargo del mismo impuesto (sea ISR contra ISR, IVA contra IVA o IEPS contra IEPS). En mi opinión, lo que pretende el gobierno con esto es incrementar el tiempo en el cual se puede financiar con los saldos a favor de los contribuyentes.

En el caso de los estímulos fiscales, se mantienen básicamente los mismos que estaban vigentes en el año 2018.