La independencia en los servicios profesionales

En mi artículo del 10 de mayo de 2016 hablamos sobre la calidad en los servicios profesionales. Hoy quiero hablar específicamente sobre la independencia en esos servicios. Este tema, desde mi punto de vista, es importante porque se nos olvida que alguien con una profesión es una persona a la que la sociedad en su conjunto le tiene confianza, que va a ejercer con un sentido de ética, honestidad, equidad y probidad.

Todas las profesiones tienen un sentido social, es decir, están diseñadas para resolver los problemas de la sociedad en la que ejercen. Un arquitecto resuelve el problema del diseño de edificaciones para vivienda, trabajo, entretenimiento, educación, salud, entre otros; un ingeniero civil resuelve problemas de construcción de estructuras o un médico resuelve el problema de la salud. Claro que todos éstos llevan a cabo sus actividades para recibir a cambio una remuneración o pago justo, de acuerdo con las capacidades y las condiciones de costo de la vida.

Cuando en el actuar profesional una persona, ya sea trabajando bajo las órdenes de un patrón u ofreciendo sus servicios a varios usuarios por honorarios, está sujeta a que su actividad tenga que servir a varios intereses diversos, puede resultar que su ejercicio pueda ser influido por alguno de éstos y si dicha influencia puede dañar a los demás, entonces estamos en un problema de independencia profesional.

Por ejemplo, un doctor sirviendo a un hospital presionado para cumplir ciertos objetivos comerciales puede influir en llevar a cabo procedimientos médicos no necesarios a pacientes. Así podríamos tener ejemplos en todas las profesiones.

En el caso de mi carrera, la contaduría pública, la independencia profesional es un tema con el que vivimos a diario. Nuestro ejercer profesional, ya sea como contador de las empresas, asesor, auditor o inclusive comisario empresarial, normalmente tiene que ver con la contabilidad, las finanzas y los impuestos de las personas y empresas. Por supuesto que en estos ámbitos los usuarios del trabajo del contador tendrán visiones e intereses contrapuestos.

Los usuarios del trabajo del contador serán la administración de las empresas, sus dueños, las instituciones financieras que les prestan, el fisco, los empleados, otros organismos regulatorios de la actividad de las empresas, etcétera. Todos éstos esperan que el contador proteja sus intereses, sean cuales sean. El contador, aplicará las reglas contables, fiscales y legales, así como su criterio profesional para que la información que de su trabajo emana, pueda ser útil a todos los usuarios y que todos éstos queden satisfechos con el mismo, sin que sientan que sus intereses han sido manipulados o de alguna manera afectados.

El trabajo e informe del auditor externo y del comisario de las empresas, es especialmente necesario para dar certeza de que la información financiera y fiscal que emiten, cumple con todas las leyes, normas y reglas que sirven para que sea verdadera y justa para todos los usuarios de ésta.

La independencia de hecho y de apariencia es fundamental para dar credibilidad a los informes que ellos emiten. Muchas reglas se han emitido al respecto, en algunos casos inclusive se solicita que el comisario de las empresas sea diferente al auditor, para que haya un control aumentado a la independencia.