El director general y su salario

Después de un largo fin de semana con Super Bowl y puente, me imagino que, después de algunas pérdidas en las apuestas y otros gastos de más. Tenemos que regresar a nuestras actividades y retomar el curso de los negocios y la vida empresarial.

Es temporada de que las administraciones de las empresas cierren cuentas y determinen como les fue en el año que terminó hace 36 días. Ya sea que la organización sea administrada por el propio dueño-empresario, o bien tenga un consejo de administración perfectamente formado, tendrán que determinar cual fue el desempeño de los asuntos de la entidad y todos los aspectos que influyeron en que se quedaran cortos los objetivos o alcanzados. Cualquiera que haya sido el resultado, el análisis servirá para determinar todas aquellas circunstancias que afectaron, con objeto de corregir el rumbo, determinar las acciones de mejora y documentar y aprender de los casos de éxito.

Esta revisión también sirve para evaluar la actuación de la dirección general de las entidades. Ya sea que esta posición sea ocupada por un profesional o bien por el dueño, es necesario que haya una revisión de su desempeño para determinar si es necesario hacer cambios en el estilo de dirección de la persona, si puede mejorar o bien es necesario sustituirla.

Cuando la posición es ocupada por el dueño-empresario, dicha evaluación dependerá de la disciplina e integridad que éste tenga para poder hacer una autoevaluación honesta de su desempeño. O bien puede conseguir un asesor externo que lo apoye en la revisión de su desempeño y le ayude a identificar todas aquellas áreas en donde es necesario hacer cambios y correcciones a su estilo.

Todo este proceso lleva a determinar si la administración ha cumplido los objetivos previamente planteados, ya sea por los accionistas, el consejo de administración o por él mismo.

En cualquier empresa bien organizada, dicho desempeño sería la base para determinar la compensación en salario y bonos a que tiene derecho el director general y sus principales colaboradores.

El problema del salario está en las empresas de una sola persona o familiares en donde el director general, al ser el dueño o líder, define su propio salario, o peor, cuando considera que todos los recursos de la empresa están a su disposición. Esta situación no es privativa de este tipo de empresas, pero es en donde más incidencias existen.

Cualquier tipo de empresa tiene la necesidad de determinar su productividad y el grado en el que está sacando ganancias o no. Para eso debe tener los costos de operación y administrativos bien determinados y en un nivel suficientemente razonable para generar esas utilidades. Cuando el salario de la dirección general es variable, esto provoca que no se pueda determinar correctamente la productividad del negocio y por lo tanto siempre arrojará pérdidas o flujos negativos.

El director general deberá establecer su sueldo fijo y el de sus colaboradores en un nivel adecuado al tamaño y de operaciones de la empresa. Sobre la base de que después de incurridos estos gastos la empresa debería generar utilidades adecuadas a el tipo de giro al que se dedique.

Una vez determinados los resultados reales, la dirección general podría determinar si, de acuerdo a su desempeño y el de la empresa, pondrá otra por bonos que permitan mejorar su nivel de ingresos personales. De otra manera, pondrá en riesgo la vida del negocio.