¿Cómo analizar la información financiera? Parte VIII

Hemos seguido una metodología diferente a la que nos enseñan en la escuela, misma que extraigo del libro que Donald E. Miller escribió en los años 60 y 70, llamado La Interpretación Correcta de los Estados Financieros, en el cual explica que durante su experiencia en actividades de crédito y finanzas, se encontró con muchos negocios que, pudiendo haber sido exitosos, fracasaron por falta de experiencia en el manejo financiero de las mismas, y ello se lo achaca en gran medida a la falta de entendimiento de los empresarios de sus propias finanzas.

Continuando con nuestra serie de artículos sobre la forma en la que debemos de interpretar la información financiera, la semana pasada hablamos de las razones que miden las causas y empezamos a hablar de las que miden el efecto.

Existencias (inventarios) a capital de trabajo: mide la dependencia del capital de trabajo a las existencias de producto. En una empresa comercial o industrial, la preocupación del empresario es mantener un nivel de inventarios que le permitan enfrentar con oportunidad la demanda de sus productos. Por otro lado, el capital de trabajo es en general el monto de recursos traducidos en dinero que la empresa necesita para asegurar su operación integral. El inventario de lento movimiento o una caída en su valuación ponen en riesgo dicha continuidad. Se calcula dividiendo el monto del inventario entre capital de trabajo determinado restando al activo circulante el pasivo a corto plazo.

Cuentas por cobrar a capital de trabajo: ésta evalúa la dependencia que tiene el capital de trabajo de las cuentas por cobrar. Para sobrevivir a la competencia y fomentar la compra por parte de los clientes, las empresas se ven obligadas a dar crédito a sus clientes, y la capacidad para recuperar en un plazo oportuno dichas cuentas mejora o deteriora la capacidad de la empresa para poder seguir operando. Además, la incobrabilidad de las cuentas con clientes puede empeorar la situación financiera de la empresa. Se calcula dividiendo el monto de las cuentas por cobrar entre el capital de trabajo.

Pasivo a largo plazo a capital de trabajo: se obtiene dividiendo el monto del pasivo a largo plazo entre el capital de trabajo. Las empresas utilizan la deuda a largo plazo por dos razones específicas, la primera es invertir en activos productivos y la segunda es fortalecer el capital de trabajo. Esta razón financiera mide tres aspectos en la estructura financiera de una entidad:

Si la deuda a largo plazo ha sido utilizada para fortalecer el capital de trabajo y en qué proporción; si arroja un índice de más de 100%, entonces parte del financiamiento ha sido utilizada para activos tangibles o intangibles productivos. En caso contrario, quiere decir que lo han utilizado en el pago de dividendos u ocultar pérdidas constantes en la operación.

Si el índice es muy alto o más de 100%, la empresa necesitará revisar su operación y en su caso, alguna inyección de capital, ya que está perdiendo la habilidad de generar suficientes recursos para enfrentar su operación. Si el índice es muy bajo, la empresa tiene disponibilidad de obtener financiamientos a largo plazo para invertir en su crecimiento o expansión.

Fija la atención en el financiamiento a largo plazo y proporciona información respecto a las proporciones de financiamiento y sus límites.

Ya se nos volvió a terminar el espacio, pero continuaremos en las próximas semanas con este tema.