La precisión de la información financiera

En mi práctica de auditor externo, constantemente me enfrento a tener que explicar a los empresarios las razones por las cuales existen ciertas normas de información financiera.

Cuando la empresa es administrada por el propio empresario emprendedor, su principal preocupación es que los negocios que lleva a cabo sean realizados de acuerdo con la forma en la que los concibió en su mente, y que los resultados que obtenga sean los que él planteó desde la concepción del negocio. La realidad puede ser diferente, más aún cuando no se tomaron en cuenta diversas situaciones que suceden como consecuencia de hacer los negocios, como son las obligaciones legales (laborales y otras) que la empresa incurre por el simple hecho de contratar y operar.

La función de la información financiera es reportar la situación financiera y los resultados de operación de manera veraz y objetiva, incluyendo todos los activos y obligaciones de la entidad en la que el negocio está alojada, así como todos los ingresos y costos que esta ha obtenido o erogado en la conducción de su operación.

Las normas de información financiera, tanto mexicanas como internacionales, en su marco conceptual han definido una serie de postulados básicos que la información financiera tiene que observar para efectos de cumplir con las condiciones de veracidad y objetividad.

Los postulados básicos son los siguientes: sustancia económica, entidad económica, negocio en marcha, devengación contable, asociación de costos y gastos con ingresos, valuación, dualidad económica y consistencia. Todas las normas de información financiera están diseñadas para cumplir con alguno o varios de dichos postulados básicos.

Repasemos brevemente el significado, de acuerdo con las Normas de Información Financiera, de cada postulado.

La sustancia económica, se refiere a que, independientemente de la forma jurídica del negocio y de sus operaciones, la información financiera debe captar y reportar el fondo económico de la entidad y sus transacciones, incluyendo los efectos económicos derivados de las transacciones, de las transformaciones internas y externas que afectan económicamente a la entidad y no solamente a su forma jurídica (o fiscal), cuando no coincidan.

La entidad económica define la delimitación de la unidad que tiene actividades y fines económicos específicos, así como recursos y obligaciones propios y donde hay un centro de control y toma de decisiones únicas y deferentes a otras unidades económicas. Aún cuando una entidad económica normalmente es una entidad jurídica identificable, la entidad económica no se limita a la jurídica, ya que puede incluir otras entidades jurídicas con las que comparten un centro de control, así como actividades y recursos, de ahí que la consolidación es fundamental para reportar a la entidad económica. Este postulado sirve para diferenciar los recursos de la entidad económica de aquellos