De qué depende un buen Clima organizacional

El clima organizacional es el ambiente que se respira de forma cotidiana en las organizaciones y al igual que cuando hablamos de clima geográfico, se trata de algo dinámico y cambiante. En este sentido, en una empresa a veces el clima es positivo por diferentes motivos, bien sea porque es fin de año, porque llega el periodo de aumentos tras la revisión de salarios, entre otros, pero también hay momentos donde el clima puede tornarse algo tóxico, debido a anuncios de recortes de personal o no alcanzar las cuotas establecidas.

Existen razones externas e internas que pueden afectar el clima organizacional, como el macro ambiente económico, político y comercial de una región que hace que no favorezcan las ventas de la empresa, pero son contextos que no están en nuestras manos poder cambiarlos.

Ahora bien, existen elementos internos que, igualmente, impactan en el clima organizacional sobre los cuales nosotros, como organización, sí tenemos el control, y es ahí donde entran los aspectos relacionales; es decir, cómo se relaciona la empresa con sus colaboradores, cómo se relacionan los líderes o los jefes con las personas con la que trabajan todos los días, cómo se relacionan los colaboradores entre sus pares. Se trata de factores que sí podemos ir modelando en el día a día, para que a pesar de una coyuntura externa negativa, podamos controlar el clima organizacional dentro de la empresa.

Cómo medir el clima organizacional en una empresa

El clima organizacional tiene mediciones cuantitativas y tangibles, al igual que la temperatura de un ambiente y se puede medir a través de:

  1. Entrevistas a los líderes de la organización. Son los que nos van a dar la “perspectiva aérea” de la empresa, cómo la perciben.
  2. Grupos focales, que consiste en invitar a un grupo de colaboradores de distintas áreas de un nivel jerárquico similar, con el fin de que los participantes puedan platicar, en confianza, acerca de cómo perciben cotidianamente el clima organizacional en la compañía, basado en ciertos factores como el liderazgo, el reconocimiento, la retroalimentación, política de compensaciones, etc.
  3. Encuesta de clima organizacional, dirigido al grueso de la plantilla de trabajo en una organización; misma que recomiendo se lleve a cabo entre una y dos veces al año. Esta herramienta nos permite saber de forma confidencial y anónima cómo perciben el clima organizacional en base a ciertas conductas que están parametrizadas.
  4. Revisión de prácticas y procesos de las áreas que impactan al capital humano; cuál es nuestra práctica de compensación, retención, reconocimiento, promoción o contratación.

Si combinamos todos estos elementos que son cuantitativos nos arroja un número que, frecuentemente, se mide del 0 al 100. Habiendo introducido toda esta información en la “licuadora” se puede determinar que el clima organizacional de una empresa está en 30, 50 o 75, es un parámetro estadístico y objetivo. Y si lo hacemos de manera continua nos da lo más importante: Una tendencia.

Asimismo, aunque todas los integrantes de una compañía están implicados en el clima organizacional, existen tres grandes divisiones responsables directos del clima organizacional: la empresa, en el establecimiento de prácticas y procesos; los líderes, como personas de autoridad dentro de la empresa que fijan los qué y cómos frente a sus equipos; y los colaboradores , quienes con sus actitudes, conductas y comportamientos, le agregan elementos positivos, negativos o neutrales al clima organizacional.

Un buen clima organizacional impacta positivamente al interior de la empresa en mayor medida cuando hablamos de la rotación no deseada. La rotación no es en sí mismo un factor negativo, porque implica dinamismo, espacios de crecimiento y evita el estancamiento, pero, como todo, el exceso de rotación sobre todo de las personas que no quieres que se vayan de la organización por valiosas, talentosas o porque pueden hacer una diferencia en la compañía, es algo que hay que evitar. Frecuentemente, las personas dejan una compañía porque no se sienten cómodos, se sienten amenazados, inseguros … Se trata de un contexto grave que nos lleva a medir lo que se llama la Rotación voluntaria, la gente que se va voluntariamente de la empresa.

Aspectos que impactan positivamente y negativamente en el clima organizacional
Primeramente, la manera en la que los jefes se comunican con su gente en el día a día es algo que marca la diferencia. Hablamos de conductas muy específicas como, por ejemplo, que los líderes se comuniquen de forma clara, objetiva y continua con sus equipos, que los colaboradores sepan en todo momento qué es lo que tienen que hacer, cómo lo tienen que hacer, qué procesos tienen que seguir para llegar al objetivo, cómo se les va a medir … Si el líder no establece una comunicación fluida en ese sentido, esto afectará de manera negativa al clima organizacional; lo mismo ocurre si el líder no delega o faculta o desarrolla a su gente, no da retroalimentación de forma cotidiana o no da reconocimiento a su equipo, que son, finalmente, los roles que les corresponden como líder.

Asimismo, la empresa como organización no está exenta de sus obligaciones para generar un buen clima organizacional; el hecho de no contar con un comedor digno y adecuado para sus empleados o un buen sistema de iluminación, son aspectos que también afectan al clima organizacional. Por último, los colaboradores en sí mismos también pueden influir en el clima organizacional, cuando existe mobbing laboral (bullying organizacional), lo cual genera un ambiente miserable de trabajo.

Pasos a seguir para desarrollar un buen clima organizacional:

  1. Medición, lo que no se mide no se mejora
  2. Métricas en la organización, con el fin de que se publiquen y reflejen las mejoras o empeoramientos en el clima organizacional y lograr así que toda la organización de involucre en este aspecto.
  3. Establecer prácticas y acciones cotidianas para saber cuáles son los aspectos que se pueden mejorar, y que haya un plan de acción en consecuencia, al igual que en las compañías tenemos un plan de ventas, de marketing, operaciones.

Clima organizacional como parte de la cultura

Son elementos muy cercanos; no obstante, la cultura organizacional es un poco más “rígida”; se compone de visión, misión, valores, prácticas y procesos, y el clima es un elemento más de la cultura organizacional y ejerce un gran impacto en ella.

Finalmente, hoy las empresas se han dado cuenta de que el clima organizacional tiene un valor en el mercado, un valor económico. Actualmente, la medición del clima y cultura organizacional en una compañía es un tema pragmático. Si queremos atraer a los mejores talentos del mercado tenemos que tener una buena cultura y clima organizacional, lo que también nos servirá para retenerlos.