Relevancia de las Pymes para la economía

Foto: Especial./ elempresario.mx

En México, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) constituyen casi 97% del total de las organizaciones productivas que operan en el territorio, según datos oficiales de la Secretaría de Economía. Lo anterior sugiere que, en relación con el total de la actividad económica, su participación es sumamente importante, no sólo en términos de los bienes y servicios que ponen a disposición del mercado, sino también en relación con los empleos que generan.

Históricamente, las Pymes han enfrentado muchos contratiempos para, en principio, sobrevivir y, en segundo término, ser viables en el mediano y largo plazo. Uno de los principales obstáculos ha sido precisamente la incapacidad para acceder a fuentes de financiamiento baratas y en condiciones de mercado.

Hasta hace pocos años, el financiamiento a este importante sector económico estaba prácticamente cerrado, derivado de una mala percepción en términos de su riesgo crediticio. En otras palabras, pocas instituciones financieras eran las que estaban dispuestas a darles crédito, precisamente porque o no contaban con las garantías suficientes para amparar los préstamos, o el precio al que lo otorgaban era tan alto que prácticamente nadie estaba dispuesto a pagarlo.

Esto resultó ser un problema, ya que en la medida en que las empresas no cuenten con un soporte financiero, sea en términos de un flujo de efectivo producto de la gestión de su negocio o, alternativamente, de una línea de crédito de la que puedan disponer para distintos fines, su operación puede sufrir graves contratiempos. Prueba de ello es la tasa de mortalidad de las Pymes. De acuerdo con datos del Banco Mundial: “de las 200,000 empresas que anualmente abren sus puertas en México cada año, solamente 35,000 sobreviven dos años más tarde”.

La actual coyuntura económica hace ver un entorno mucho más favorable. El crecimiento de México para el 2010 fue de 5.5% y las expectativas para el año en curso se sitúan alrededor de 4.2%. Estas condiciones han hecho que la banca en México vea con mucho mejores expectativas el desempeño de las Pymes para los años venideros, abriendo así la posibilidad de ampliar su presencia en dicho sector.

Recientemente, algunos bancos han hecho públicas sus intenciones de participar activamente en el financiamiento a Pymes. Tal es el caso de Nafin y Banorte, quienes acaban de firmar un acuerdo para ofrecer créditos a los pequeños empresarios que desean invertir en capital de trabajo, mediante el cual las empresas que contraten financiamiento podrán obtener un descuento de hasta cuatro puntos porcentuales en su tasa de interés, siempre y cuando generen tres nuevos empleos formales y los mantengan por 12 meses, además de cumplir con su pago puntual.

Adicionalmente, otras entidades como Santander y HSBC también anunciaron nuevos productos de financiamiento para Pymes y pequeños contribuyentes, con el fin de proporcionarles mayores servicios bancarios. En resumen, lo que se percibe es una clara apertura del mercado bancario al financiamiento a pequeñas empresas, situación que, indudablemente, generará un impacto positivo no sólo dentro de las propias empresas, sino también al resto de la economía.

*Profesor de Administración de Riesgos Financieros y Coordinador de Mercados Financieros, Escuela Bancaria y Comercial, División de Posgrado.

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CRÉDITO: 
Gustavo Fuertes*