Empresario, si viajas cuida tus venas

Foto: Especial

Ya sea en una travesía o en el trabajo, procura activar tu circulación

Viajar más de tres horas seguidas en avión o autobús, en un asiento estrecho, en una sola posición y con un espacio reducido que limita el movimiento de la cintura hacia abajo, puede ser peligroso para las venas de las piernas.

  • Antes de la travesía

Si el recorrido será de tres horas o más y no se tienen contempladas escalas, es importante que antes de salir visitemos al médico especialista en Angiología y Cirugía Vascular, para que nos comente si tenemos factores de riesgo -indirectos o directos- que pudieran poner en peligro el funcionamiento normal de las venas.

  • Los mejores lugares

El tipo de asientos, la inmovilidad forzada por el viaje y la duración del mismo, son factores que podrían entorpecer la circulación venosa en la parte posterior de las piernas. Por esta razón, los mejores lugares son junto al pasillo, así -cada hora de viaje- será más fácil ponernos de pie para estirar las piernas, caminar y ejercitar las pantorrillas; esta actividad debe durar por lo menos cinco minutos, así facilitaremos la función de las venas.

  • La hidratación

Antes de salir, durante el viaje y al llegar a nuestro destino, debemos incrementar la cantidad de agua que normalmente tomamos y evitar las bebidas con alcohol, con cafeína y con otros estimulantes; esta prevención se seguirá -especialmente- si viajamos en avión.

  • No usar ropa apretada

La ropa apretada en la cintura, ingles y piernas es un riesgo. Es mejor usar ropa y zapatos flojos, así la circulación del cuerpo no tendrá obstáculos. Ahora, si nuestro médico lo juzga conveniente nos recetará medias con ajuste especial.

  • Más medidas preventivas

No viajar con las piernas cruzadas. No sentarnos de manera forzada para poner el equipaje de mano y la computadora sobre las piernas y rodillas. En el autobús o en el avión, nada debe bloquear el espacio para el movimiento de la cintura hacia abajo.

  • Dormir en un avión o autobús

Al dormir en una cama nos movemos frecuente y libremente, pero en un avión o en otro medio de transporte los asientos y los espacios son muy angostos, por lo que conviene dormir -sólo por ratos- y con las piernas lo más estiradas que se pueda. Es mejor no tomar pastillas para conciliar el sueño, ya que es riesgoso dormir por varias horas con las piernas semi-flexionadas y sin cambiar de posición.

  • Nuestros antecedentes

En viajes largos, las precauciones que hemos mencionado están plenamente justificadas, sobre todo si padecemos obesidad, diabetes, antecedentes personales y/o familiares de trombosis, enfermedad venosa, cardiaca o respiratoria. Y si recientemente sufrimos una lesión de la cintura hacia abajo, si tomamos hormonas o si nos practicaron una cirugía mayor.

  • Activa tu circulación

Además de los consejos de tu médico y de las medidas correctivas y preventivas que hemos mencionado, vale la pena que actives tu circulación, con ejercicios que puedes hacer con facilidad, antes durante y después del viaje; si tú requieres un ejemplar gratuito de ejercicios que facilitan la circulación, solicítalo con el Dr. Daniel Alcaraz Aguilar a [email protected]

Aunque las condiciones del trabajo son diferentes a las de un viaje, los ejercicios de activación circulatoria, también se pueden efectuar cuando el puesto de trabajo exige que estemos sentados la mayor parte del tiempo.

¡¡¡Recuerda que el movimiento es el elixir de la salud!!!

*El autor es asesor médico y capacitador autorizado por la STPS en temas de salud para empresas y corporativos.

[email protected]

CRÉDITO: 
Daniel Alcaraz