Comunicación, exigencia de primer orden

Foto: Cortesía

Haz más competitiva tu empresa con un eficaz intercambio de mensajes

En esta época donde la información fluye a la velocidad luz y los medios tecnológicos abundan, el problema empresarial más común, está relacionado con la comunicación.

Según el sociólogo Manuel Castells, comunicar: es compartir significados mediante el intercambio de información. En otros términos, la comunicación es el arte de hacerse entender, por tal motivo es de suma importancia para las relaciones interpersonales que funcionen correctamente dentro de una organización.

Cuando los mensajes no permiten la interacción en una empresa, su rentabilidad es nula y la compañía debe tomar otro rumbo comunicativo pues se deben cubrir las necesidades de comunicación de los distintos actores, en sus distintos niveles.

Me permito citar un extracto de “Piensa, es gratis”, obra del publicista Joaquín Lorente:

“Una empresa también es una suma de numerosos sistemas y circuitos, que para su salud también deben estar constantemente coordinados, pero su especial complejidad viene dada porque, a partir de cierta dimensión, una empresa es un solo cuerpo con muchos cerebros, que supuestamente deben coordinarse, entenderse, respetarse, vibrar y sumar para competir y alcanzar el éxito y el beneficio”.

Pero comunicar por compromiso y sin interés, tampoco sirve. Es necesario definir qué se quiere comunicar, cómo hacerlo, qué canales son los mejores y a qué audiencia, en fin todo un mecanismo que garantice un perfecto flujo de información, es decir, una estrategia integral a nivel interno y externo de la organización.

Sin embargo, en la realidad empresarial, la comunicación a veces es un tema desatendido o con tácticas inadecuadas. Hay compañías que optan por enfocar sus esfuerzos hacia los públicos externos, sin establecer vínculos de relación con los internos, o viceversa. Con estos datos cito lo siguiente:

“Una comunicación efectiva es crucial para cualquier negocio. Cuando la comunicación es inefectiva puede traer como resultado una motivación deprimida, un flujo de información pobre y conflictos interpersonales” (Tokarek, M., 2006)

Si se contabilizaran las consecuencias debido a errores de comunicación, la lista sería larga. Informes mal escritos, explicaciones mal formuladas o mensajes mal transmitidos pueden traer como resultado pérdidas económicas, trabajos rechazados, productos inservibles, esfuerzos desperdiciados y conflictos profesionales, laborales y personales.

El trabajar en el tema de comunicación es algo serio. Es indispensable situarla en primer plano para mejorar la eficiencia y eficacia de las empresas, no sólo porque esto puede representar una ventaja competitiva para éstas, sino por ser una herramienta de gestión estratégica y una valiosa oportunidad de mejora continua.

Seguiré hablando de esto pues aún hay mucha tela de dónde comunicar… digo, cortar.

Escrito por: Lucía Quiroga, especialista en Relaciones Públicas de la empresa Contacto en Medios

CRÉDITO: 
Lucía Quiroga*

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.