Chile, en mira de pymes mexicanas

Héctor Echeverria, director comercial de ProChile en México. Foto: Especial

El acuerdo comercial entre México y Chile ha generado 3,076 millones de dólares, y nuestro país ha invertido 3 millones de dólares en su nación.

México es rico en cultura, gastronomía, turismo y negocios, ya que de aquí surgen ideas innovadoras y de impacto, además de que el país es gran aliado para las empresas extranjeras porque les facilita su inserción y crecimiento.

Chile es uno de los países que considera a México un referente para hacer negocios y lograr inversión, pues desde hace 20 años con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC), que entró en vigor en 1999, ha generado una relación bilateral económica-comercial exitosa que cada vez crece más. Tan sólo, hasta el 2018, generó 3,706 millones de dólares, triplicando el valor con el que comenzó, una de la forma de lograrlo ha sido a través de ProChile.

“El TLC es uno de los primeros que firma Chile, el segundo que firma México que nos pone a los dos en vanguardia con los demás. Cuando comenzamos, México exportaba 690 millones de dólares, hoy la cifra se incrementa a 2,100 millones. Nosotros estamos sobre los 1,000 millones de exportación. Las relaciones han avanzado, dada la confianza entre ambos países”, explicó en entrevista con El Economista, Héctor Echeverria, director comercial de ProChile en México.

Destacó que éste ha representado una inversión de capital de 1,516 millones de dólares y México ha invertido más de 3 millones de dólares, principalmente en el sector de alimentos, comunicaciones, minería, servicios, farmacias y comercio.

Esto posiciona a México como el duodécimo mayor inversionista de Chile, que representa 1% del total de inversión extranjera en ese país.

Al comienzo, lo más exportado eran materias primas, alimentos perecederos, frutas, maderas, pero con el tiempo han ofertado más opciones. Hoy, Chile aporta servicios para la educación, manufactura, ingeniería, medio ambiente, tecnologías para la banca, hotelería y farmacéutica. México destaca en manufactura, desde vehículos, motores, línea blanca, celulares; en productos del agro, en semillas y cerveza.

Ahora hay 900 empresas chilenas en México, más de 70% es pequeña y mediana (pyme), una gran parte es dirigida por mujeres. Cuatro de 10 compañías en Chile son fundadas por talento femenino, dedicadas a la agricultura, tecnologías y servicios.

México como plataforma

Para Echeverría, hay que ver a México como plataforma en donde se llega, mejora el producto y se sale con lenguaje y tecnología mexicana hacia Estados Unidos o Sudamérica.

El gobierno de Chile tiene programas para ayudar a las pymes a crecer e incorporar tecnología e innovación. Al internacionalizarse entra ProChile, que en el año realiza concursos para subsidiar empresas, que reciban ayuda en su agenda de negocio y conozcan la demanda de México. Esto ha permitido un crecimiento de negocios de 4 por ciento.

Asimismo, Chile es una importante plataforma para empresas mexicanas al tener un orden jurídico establecido y reglas claras de la inversión privada, por lo que inversionistas pueden entrar y aprovechar beneficios de la Alianza del Pacífico y el TLC. Esto también permitirá llegar a países como Argentina, Uruguay, Paraguay, Perú o Bolivia.

“Entre más mexicanos vean el sur, encontrarán oportunidades para crecer. Latinoamérica es el mercado natural de México”.

Aunque se puedan presentar conflictos en el país, la inversión es a largo plazo, por lo que no hay mayor riesgo de sufrir problemas.

Otro beneficio de Chile es la ley de quiebra para persona natural, cuando el emprendedor quiebra y pide ayuda para renegociar las deudas.

Detalló que los tratos con la Secretaria de Economía no se han visto afectados; al contrario, se han fortalecido algunas líneas de trabajo cómo la actividad con pymes, encadenamiento productivo, género, incorporación de talento joven, programas de innovación y emprendimiento de ambos países.

Llegada de extranjeros

Comenzar operaciones en otro país siempre representa un reto para los empresarios, por ello el apoyo de instituciones como ProChile es vital.

En este sentido, Echeverría indicó que es lo que han aprendido del mercado mexicano para poder hacer negocios, empezando con la parte cultural, porque si bien entre ambos países son similares, hay importantes diferencias, sobre todo al momento de negociar.

“El mexicano es exigente, busca tener una experiencia a través del producto o servicio que adquiera, le gusta la fidelización, recompensas por eso aquí hay muchos programas de puntos. Aprender ese tipo de comportamientos es vital, lo ha sido para Chile. Aquí hay 32 países dentro de un mismo país porque en cada estado la cultura es diferente”, finalizó Echeverría.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario