Dime quién te conoce, y te diré quién te contrata

En un mercado laboral como el mexicano, donde sólo existe un trabajo de nivel profesional disponible por cada cuatro egresados, carecer de una estrategia de networking (red de contactos) no es opción.

¿Por qué empezar con esta invitación? Sucede que existen diferentes estilos para buscar trabajo. Hay quienes envían currículos a ‘diestra y siniestra’, otros invierten buena parte de su tiempo solicitando entre amigos y conocidos una recomendación. Pero también hay otra actitud, quizá la menos común: emprender la búsqueda laboral con ‘discreción’.

Aunque difícil de creer, para algunos candidatos pronunciar las palabras “estoy desempleado”, resulta más que frustrante, vergonzoso, casi al grado de esconder la situación. La pérdida laboral es, en cierto sentido, un duelo, pero en México (aunque no es exclusivo del país), tener una recomendación es factor de peso al reclutar, así lo reconoce 14.3% de las empresas en México. Bajo este escenario más vale analizar ¿qué plan sigues para hacer tu red de contactos?

Entre cursos y bodas y bautizos

Piensa en la cantidad de actividades donde puede haber contactos potenciales: comidas familiares, bodas, todo tipo de actualización (cursos, diplomados, charlas para egresados, eventos educativos). Los contactos son el canal más importante en la búsqueda laboral, según cuatro de cada 10 candidatos, que a nivel internacional reconoce haber conseguido un trabajo a través de sus conocidos, y esa tendencia va en aumento, mira:

Porcentaje de candidatos que consiguieron empleo, utilizando:
2010 2009 2008
Networking 41% 45% 41%
Bolsas de empleo en línea 25% 19% 19%
Agencias de trabajo 11% 9% 11%
Network personal en internet 8% 8% 8%
Anuncios 2% 7% 7%

Estas cifras forman parte de un estudio realizado por la firma Right Management, especialista en atracción de talento y adicional a las cifras, otro aspecto importante es recordar cómo se anuncian las vacantes en México: se estima que sólo entre 20 y 25% de los puestos se anuncian en una bolsa de trabajo convencional. ¿El resto? Son cubiertos con amigos, conocidos, recomendaciones.

Entonces ¿quieres armarte una buena red de contactos? Comienza por estos pasos:

1. Actualiza tu base. En una red de contactos pueden existir opciones de contratación que se ajusten bien a tu perfil, pero las personas con capacidad de aproximarte a ese empleo no te tienen en mente. Empieza por armar una lista de contactos a los cuales recurrir en forma inmediata, que se vinculen a lo que has hecho laboralmente y/o al giro de carrera que desees realizar.
La intención es armar tu red por niveles, por ejemplo:

  • Primer nivel. Persona a quien conoces directamente.
  • Segundo nivel. Es el primer contacto referido por un conocido “amigo del amigo”.
  • Identifica contactos potenciales con sus datos personales y de redes sociales.

2. Aumenta la lista. Lo importe de una red es multiplicarla, así que ponte la meta de conocer a X número de personas al mes.
Por ejemplo. Sin son cinco, en un año ubicarás a 60 personas nuevas, con quienes puedes compartir información hasta convertirlas en ‘contacto potencial’ para conseguir su recomendación respecto a nuevas ofertas laborales.

3. Ármate una agenda. Haz una lista de los eventos a los que puedes asistir: reuniones de ex alumnos, pláticas para estudiar en el extranjero, reuniones de cámaras vinculadas al sector donde te desempeñas, noches de emprendedores, etcétera. Lo rescatable de estas actividades es ubicar a otras personas en situación/perfil similar al tuyo, y a partir de eso crecer tu red de contactos por áreas de interés.

La clave de una red poderosa, que en un futuro sirva de trampolín para tu trayectoria, es ofrecer ‘valor’ a las nuevas conexiones profesionales que realices. Así que próximamente platicaremos sobre cómo preparar un speech (presentación) poderoso y mantener tus redes de contacto.

La autora es especialista en temas de educación y desarrollo profesional. Autora del libro ¡Contrátame! @vargasivonne