Aspectos básicos de una marca empleadora

En la contienda por atraer al mejor talento, aquel que cubra en mayor medida las necesidades de la organización, y retener al que ya se ha captado, es indispensable que las empresas de hoy en día generen una estrategia que transmita la historia de la compañía, sus valores, su misión, y todo aquello que tenga por contar, como su oferta de productos y/o servicios, aportaciones tecnológicas, contribución a la sociedad del mercado en el que opera, cultura organizacional y sus mejores prácticas, es decir, crear una Marca Empleadora.

Cuando de proyectos asociados a Marca de Empleo se trata, el departamento de Recursos Humanos es el encargado de identificar los retos a encarar y las estrategias a emplear para determinar cuál va a ser el diferenciador que les permita distinguirse respecto a la competencia y promover a la empresa como empleador de preferencia.

La Marca de Empleo debe ser creíble y aspiracional, además, debe buscar originar reputación entre sus colaboradores y quienes desean serlo. Es la estrategia donde se encuentran Mercadotecnia y Recursos Humanos para transmitir valor a las audiencias clave y coherencia entre lo que se hace y lo que se dice que se hace.

Para lograr dicho objetivo, es fundamental emplear tecnología en el área de RH que permita automatizar procesos para atraer el mejor talento, así como para saber quiénes son las personas que colaboran en la empresa, determinar qué se puede hacer para conocerlos con más detalle, entender sus expectativas y generar ofertas de valor personalizadas.

Algunos aspectos básicos por considerar al generar una estrategia de Marca Empleadora son:

Compañía: tener claro qué es la empresa y lo que tiene para ofrecer. Conocer qué elementos nos distinguen respecto a otras organizaciones, cómo vamos a promover nuestra identidad y marca para diferenciarnos con el objetivo de lograr captar la atención del talento que queremos reclutar, incluso, si ya forma parte de otra empresa.

Liderazgo: el talento ahora se ubica en el centro de las compañías, es quien nos permite seguir desarrollando el negocio y lograr sus objetivos. Si no tenemos empleados contentos o entusiasmados con la empresa, no vamos a tener buenos embajadores de nuestra marca, y esto lo tiene claro un buen líder.

Vacantes: cómo logramos que los puestos tengan impacto en otros equipos de trabajo, qué tenemos para ofrecer, qué tipo de oportunidades, qué desarrollo puede alcanzar una persona que ingrese a nuestra compañía y qué herramientas y competencias necesita para lograrlo.

Compensaciones: es importante ofrecer recompensas atractivas para el talento que deseamos reclutar o el que queremos retener que vayan más allá de la parte económica y que sean flexibles. Aquí, las propuestas de valor personalizadas que satisfagan diversas necesidades son elementales si se desea ser una empresa en la que todos quieran trabajar.

El autor es Maribel Cano, Latin America Marketing Manager de Meta4, empresa líder de soluciones en la nube para la gestión de recursos humanos