Transmite una comunicación clara en el trabajo

Foto: Shutterstock

Uno de los problemas al que todos nos enfrentamos es no transmitir una comunicación clara, es decir, que las personas con las que nos relacionamos no siempre entienden claramente el mensaje que queremos transmitir cuando hablamos con ellas o al expresar nuestras acciones.

Esto conlleva a repercusiones a nivel profesional, las personas pueden no creer lo que se dice o no sentirse cómodas con tu presencia, incluso pasar desapercibido, y evitar que crezcas laboralmente. Lo cierto es que la mayoría de la gente no logra ser percibida de la forma en que quisiera.

“Los seres humanos tenemos una fuerte tendencia a distorsionar la retroalimentación que percibimos de otras personas para acomodar nuestro propio punto de vista”, menciona Heidi Grant Halvorson, psicóloga especialista en ciencias de la motivación y del comportamiento en su libro “Nadie te entiende y qué puedes hacer al respecto”.

La autora brinda en el texto una serie de herramientas para “alterar” las palabras y acciones a fin de enviar el mensaje que se deseas proporcionar, también proporciona técnicas para conocer la forma en que los demás te perciben durante una entrevista, al realizar una venta telefónica o en las interacciones diarias con el jefe y compañeros de trabajo.

Conocer cómo nos perciben los demás es complicado, porque muchas veces ni nosotros mismos podemos definirnos, nadie es un libro abierto, señala la autora. Si bien las expresiones fuertes como la sorpresa, temor o enojo son más fáciles de leer, no sucede lo mismo con las cotidianas. “Es posible que el rostro que pones cuando te sientes ligeramente frustrado no sea tan distinto del que haces cuando estas un poco preocupado”.

Además, para darle un significado a las acciones, las personas someten los actos a un contexto y el conocimiento que se tiene sobre alguien. Por ejemplo, un simple ¡Hola, que gusto verte! puede percibirse amigable, o falso si es que ese sujeto te ha estado evitando.

En el mundo laboral transmitir confianza es fundamental, esto puede hacer que en una empresa los empleados sean menos territoriales e identifiquen a sus colegas o jefes como amigos, lo cual conlleva a menos estrés laboral.

Lo ideal es que todos puedan transmitir este sentimiento de confianza, pero no siempre es sencillo, Heidi Grant Halvorson dice que las personas analizan las palabras y acciones de los demás y se preguntan si eres un aliado o enemigo, lo cual puede contestarse en 90% a través del carácter, la calidez y destreza a transmitir.

De ahí la importancia de aprender a transmitir estas cualidades, para lograrlo es necesario expresar la calidez de forma sutil, para la autora, son ocho los principales puntos en los que deben enfocarte y reforzar: prestar atención, ser empático, mostrar confianza, transmitir destreza, tener fuerza de voluntad, cuidar el exceso de confianza, cuidar la postura corporal y enfatizar el potencial.

Sin embargo, hay que tener cuidado en no exagerar en ninguno de estos puntos, puesto que puede ser contraproducente. Se empático y ofrece cumplidos pero siempre con sutileza, muestra tus cualidades y procura resaltar aquellas donde tu destreza sea mejor.

Muestra primero calidez y después las destrezas que te destacan, de lo contrario corres el riesgo de parecer una persona fría y suscitar temor. Haz contacto visual y sostén la mirada, sonríe y asiente para indicar que estas entendiendo.

La confianza de los otros es esencial para el buen liderazgo. “Cuando los miembros del equipo tienen confianza en ti como líder, incrementan su compromiso con las metas, la comunicación mejora, las ideas fluyen y crece la creatividad y productividad”, refiere Heidi Grant.

Corrige las malas impresiones

EE

Si la visión que tu jefe o compañeros de trabajo tienen de ti es errónea, es momento de que entren en una “fase de corrección”, de tal forma que la impresión que tienen sea revisada y puedan apreciar tus cualidades.

El camino no será fácil pero con persistencia, paciencia y planeación es posible lograrlo. De hecho las personas cambian todo el tiempo la forma en que ven a los demás y aunque las primeras percepciones son importantes nunca es demasiado tarde para corregirlas.

Una de las formas para corregir esa percepción errónea consiste en hacer notar que esa idea de ti está equivocada. No exageres en llamar la atención, simplemente muestra tus cualidades y resaltalas. La autora hace énfasis en que, en la medida de lo posible, crees un estado de dependencia con tus compañeros y jefe, comienza por apoyarlos en sus labores y poco a poco sentirán que la necesidad de contar con tus conocimientos para realizar sus actividades.

elizabeth.meza@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez /El Economista

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.