En el trabajo flexible, no todo es felicidad

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Los beneficios de implementar esquemas de flexibilidad laboral son varios: no sólo es una medida de atracción y retención de empleados, sobre todo en las nuevas generaciones; también arroja ahorros a las empresas; fomenta el uso de la tecnología y genera un balance entre la vida personal y profesional de los colaboradores.

En mayo pasado, Ana Botín, presidenta de Grupo Santander, anunció que los 187,000 colaboradores del banco español, gozarían de esta medida. El objetivo era mejorar la productividad y la calidad de vida familiar y personal a los empleados.

Pero persiste el debate sobre si estos esquemas de trabajo afectan la creatividad y colaboración entre las personas. Recordemos que en febrero del 2013 Marissa Mayer, CEO de Yahoo, prohibió el home office, una de las modalidades del flexiworking, con ese argumento.

Según un estudio de Regus, 52% de los profesionistas pasa en promedio 2.5 días a la semana fuera de su oficina, en México la proporción fue de 70 por ciento. En la encuesta participaron 44,000 empresarios, gerentes y ejecutivos, de los cuales 61% trabaja desde su casa. De estos, 64% dijo que extraña la interacción con sus compañeros, a 62% le preocupa dejar de recibir su salario, 39% que la familia no tome en serio su trabajo y 38% expresó sentirse solo.

“Muchas veces la gente confunde el trabajo flexible con el trabajo desde casa. El trabajo flexible es trabajar donde quieres y las horas que mejor te acomoden, puede ser flexible en espacio o tiempo, pero debes tener mucho cuidado de que la gente se mantenga comunicadacon la empresa, si cada quien trabaja desde su casa no se puede generar un ambiente creativo, no se puede generar el intercambio de ideas”, señala Mónica Catalina Cerda, directora general de Regus en México.

El estudio de Flexibilidad laboral 2015, realizado por CareerArc, aplicado a 1,087 directivos de recursos humanos, empleados y buscadores de empleo, arrojó que 67% de los gestores de recursos humanos considera sus empleados tienen un balance en su vida personal y laboral tras implementar estos esquemas por lo que 53% de las empresas se alistan a gastar más en ellos. Sin embargo, les preocupa que entre sus colaboradores haya un abuso de este sistema (42%), que no sean parte de su cultura (40%) o sobre la imparcialidad de los empleados (34 por ciento).


Cómo implementarla

Great Place ToWork señala seis tipos de esquemas laborales flexibles: trabajo parcial o flexible, home office, licencia sin goce de sueldo, trabajo comprimido, periodos sabáticos pagados y trabajo compartido. Entre los más comunes, el trabajo desde casa, requiere mayor supervisión.

“Si mandas a todos los empleados a hacer home office por supuesto que se va a ver afectada la interacción. Los empleados se van a desligar, se van a deprimir, van a tener problemas con sus esposas, no sabes cuántas de ellas llegan a Regus buscando espacio para sus esposos, no quieren que estén en la casa… la realidad es que la gente confundió el trabajo flexible con el home office”, comenta la directiva de Regus.

El trabajo flexible tiene reglas, señala. Entre ellas, las reuniones entre equipos de trabajo, incluso presencial, para que se sientan integrados. No todas las áreas, ni todos los empleados pueden tener este esquema: un área de sistemas o las secretarias de los jefes, por ejemplo.

Mónica Catalina Cerda da cinco medidas que se deben observar al implementar el trabajo flexible:

  • Determina qué áreas pueden tener trabajo flexible. La empresa debe determinar cuáles son las áreas susceptibles, como Ventas, ciertas direcciones, Comunicación. Las que no pueden son las operativas como Sistemas, también debe ver los perfiles, las secretarias por ejemplo no podrían hacer home office.
  • Fija objetivos en cada área y empleado.La empresa debe determinar qué espera de cada departamento y empleados para que ellos se puedan acomodar y sepan qué días pueden hacer home office, desde algún otro lugar o acudir a la oficina de la empresa.
  • Asesorarse para implementar el trabajo flexible: Aunque hay mucha información disponible para lleva a cabo estos esquemas, lo idea es hacerlo de la mano de un experto. Las áreas que están involucras principalmente son Recursos Humanos y Finanzas para ver contratos de arrendamiento.
  • Asegúrate que el hogar del colaborador cumple los requisitos para trabajar: El home office no debe hacerse desde la cama o la cocina. El departamento de Recursos Humanos debe pedir al empleado fotos del lugar desde donde trabajará o incluso enviar a alguien a corroborar esto. El trabajador debe tener un lugar físico bien equipado e iluminado, con silla ergonómica y escritorio.
  • Destina un presupuesto: La empresa puede optar con contratar tiempo en centros de negocios ubicados estratégicamente para mantener la seguridad de la información que comparten sus empleados, tanto a través de redes como en juntas de negocios.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario