Tenemos que hablar, campaña contra el acosos sexual en el servicio público

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En los primeros seis meses del 2019, el gobierno federal recibió 226 denuncias de acoso y hostigamiento sexual cometido por funcionarios en contra de sus compañeras de trabajo. De acuerdo con ONU Mujeres, este tipo de violencia es uno de los más normalizados “y tiene un impacto negativo en el derecho de las mujeres a trabajar sin miedo”.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, dicha agencia de la ONU y la Secretaría de la Función Pública (SFP) lanzaron la campaña Tenemos que hablar. El objetivo es prevenir la violencia de género en el servicio público, capacitando a funcionarios y funcionarias sobre qué es acoso sexual y hostigamiento sexual.

Además, la titular de la SFP, Irma Eréndira Sandoval, y la titular del Instituto Nacional de las Mujeres, Nadine Gasman Zylbermann, presentaron la actualización del Protocolo para la prevención, atención y sanción del hostigamiento sexual y acoso sexual. Con ambas estrategias, se pretende “asegurar un ambiente de trabajo libre de violencia”, indicó Sandoval.

Datos del Sistema de Seguimiento, Evaluación y Coordinación con los Comités de Ética, citados por ONU Mujeres, señalan que de las 226 denuncias registradas en el periodo enero a junio, 128 fueron por acoso sexual y 98 por hostigamiento sexual. Las quejas fueron presentadas ante los órganos internos de Control (OIC) de la administración pública federal.

El 79% de los casos de violencia contra las mujeres en el ámbito laboral ocurre en las instalaciones del trabajo, señalan los resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH).

Acoso y hostigamiento

El protocolo elaborado en 2016 Inmujeres y la SFP define al acoso sexual como una forma de violencia, “con connotación lasciva”, que ejerce alguien que tiene el mismo puesto o el mismo rango en el trabajo. Aunque la víctima no está subordinada al agresor, “hay un ejercicio abusivo de poder, que conlleva a un estado de indefensión”.

En el hostigamiento sexual sí hay una relación de subordinación de la víctima frente al agresor. Es decir, es cuando lo ejerce un jefe. “Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva”.

El documento fue publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 31 de agosto de 2016. La actualización que llevó a cabo la SFP e Inmujeres aún no ha sido difundida. Sin embargo, de acuerdo con Irma Eréndira Sandoval, permitirá a las víctimas decidir en qué instancia llevarán su caso.

Estamos decididas a convertir la administración pública federal en un espacio libre de violencia, seguro e incluyente para todas y todos. Para lograrlo hemos transformado el protocolo que ahora no solo prohíbe la violencia sino también ofrece medios concretos y efectivos para combatirla y castigarla, pues lo más lacerante es la impunidad”, enfatizó.

Para construir el nuevo protocolo participación 50 instituciones, señaló. Desde agosto pasado la funcionaria había informado sobre la revisión de este mecanismo, y entonces dio a conocer que la SFP es una de las que más quejas tenía.

Hasta ahora, el acoso sexual está tipificado sólo en 16 estados. El hostigamiento sexual, en cambio se encuentra contemplado como delito en el Código Penal Federal. En la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados hay dos iniciativas para que también el acoso sea castigado en todo el país.

La reforma laboral del 1 de mayo también obliga a las empresas a poner en marcha un protocolo para prevenir y atender los casos de acoso laboral de diversas índoles, incluyendo el sexual.

CRÉDITO: 
Blanca Juárez