Talento, la nueva guerra corporativa

Luis González, fundador de Asgar Corporation. Foto EE: Adriana H

Atraer, formar y retener talento se ha convertido en un proceso vital para las compañías, tanto que ha “tomado tintes de guerra”, afirma Luis F. González Aspuru, emprendedor y consultor en desarrollo humano.

Mientras las grandes corporaciones luchan por adquirir al mejor personal y no lo encuentran, la gente que quiere obtener un empleo no halla cómo demostrar que es la mejor opción para ser contratada, señala en entrevista a El Economista González Aspuru, durante la Semana Nacional del Emprendedor 2018.

El autor del libro El talento: la nueva guerra corporativa advierte que las aptitudes tienen altibajos y los trabajadores no siempre se desenvuelven de la misma manera en diferentes empresas. “Somos humanos y tenemos crisis, pero de cada uno depende salir de ellas”, expone.

El talento no puede ser siempre bueno

Luis González, quien ha asesorado a empresas como Femsa y Banorte, indica que en la “guerra de talento” hay una discordancia entre lo que buscan las empresas y aquello que los empleados creen que éstas requieren.

Hace 40 años, en el mundo laboral “había una guerra de mercadotecnia” con campañas masivas de comunicación en radio y televisión. Pero ahora la pelea es por el talento. “El problema es que aún no sabemos cuál es ese talento”.

Su libro, dice, está dedicado a remediar las fallas de ambas partes. A los buscadores de empleo les señala: las empresas están buscando resultados. Cada vez más las corporaciones “están dejando de ser paternalistas en el sentido de que el desarrollo del talento debe recaer sólo en ellas”.

Las organizaciones pagan y miden a las personas por indicadores poco eficaces, como el bono de puntualidad. Llegar a tiempo a la oficina es responsabilidad del colaborador, las empresas no deberían pagar por ello, considera. En cambio, deberían hacerlo si el trabajador “trajo un cliente satisfecho o si es innovador”.

Otro error de las organizaciones es que se suele pensar que “el talento es bueno siempre y no. Un buen talento en mi empresa puede no serlo en la tuya”. Lo contrario, si alguien no funcionó en una compañía, no significa que no podrá desarrollarse en un nuevo espacio laboral.

El mundo laboral ha cambiado

La guerra ya no es por la mercadotécnica, sino por el talento, hay tres aspectos que muestran los cambios en el mundo laboral, sostiene Luis González, fundador de Asgar Corporation, empresa dedicada a la formación de talento corporativo.

El liderazgo ahora se manifiesta siendo responsable de uno mismo, la tendencia del emprendimiento social y, por su puesto, las nuevas tecnologías. “La conjunción de esos tres aspectos nos da la fórmula para lograr grandes metas”.

Pero no sólo eso: encontrar un equilibrio entre lo que nos gusta hacer y saber para qué somos buenos garantiza un mejor futuro. Esto no tiene que ver siempre con la profesión que elegimos, sino con lo que nos apasiona y lo que podemos compartir, concluye.

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CRÉDITO: 
Blanca Juárez / Factor Capital Humano