Sherlock Holmes y el escepticismo

La urgencia de las actividades ha creado individuos rutinarios. Foto: Shutterstock

¿Somos conscientes de lo que nos rodea o preferimos olvidar detalles? Como John Watson, subimos y bajamos las mismas escaleras un centenar de veces sin siquiera entender y reflexionar lo que hacemos día a día. Se vuelve interesante reconocer lo poco que sabemos de nuestros procesos de pensamientos y lo mucho que éstos podrían mejorar con tan sólo dedicarles un poco de tiempo y esfuerzo.

Es bajo esta reflexión que la psicóloga, Maria Konnikova, escribió ¿Cómo pensar como Sherlock Holmes?, un libro que demuestra que “ahora más que nunca es necesario contar con una metodología como la del detective más famoso del cine, para desarrollar hábitos de pensamiento que nos permitan conectar con nosotros mismos y con nuestro mundo de una manera consciente y natural”.

Para la autora, hacer las mismas actividades día a día, por meses o años, no sólo genera bajo rendimiento e insatisfacción laboral, sino que da muestra de la incapacidad del ser humano para elegir hacer bien las cosas. Y no es que no pueda realizarlas, sino que decide ignorarlas; dejar de lado esa capacidad de sorpresa ante nuevas imágenes, emociones, experiencias.

El individuo está acostumbrado a seguir pautas que lo obligan a pasar gran parte del día en un estado de inconsciencia donde predomina la rutina; lo peor de todo es que no se da cuenta de su falta de atención: ¿cuántos días han tenido que pasar hasta que, de repente, nos preguntamos qué hemos hecho exactamente y cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Cuántas decisiones hemos tomado y cuántos juicios hemos hecho sin saber cómo o por qué, impulsados por algún automatismo interno de cuya existencia sólo somos vagamente conscientes?


Según el modelo de pensar de Sherlock Holmes no podemos ser conscientes de algo si no le prestamos atención, es por esto que “si tenemos una razón para hacer algo, una razón que haga que nos impliquemos, lo haremos mejor y, a consecuencia de ello, nos sentiremos mejor”. Además, dedicar tiempo a una actividad eleva la motivación y la productividad: “crea algo valioso”.

¿Cómo pensar como Sherlock holmes? En este sentido, Maria Konnikova expone que “lo que nos ofrece Holmes no es sólo una manera de resolver casos policiales, sino toda una manera de pensar; un enfoque basado en el método científico, que trasciende por igual la ciencia y el delito (…) Un modelo ideal para que mejoremos nuestra manera habitual de pensar”.

Los suscriptores de El Economista pueden acceder al resumen de este libro ¿Cómo pensar como Sherlock Holmes?, elaborado por Leader Summaries. Para ello, diríjase al apartado de descarga de PDF del periódico en la web de El Economista y pulse en el apartado de Biblioteca Empresarial o visite la página de Leader Summaries.

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CRÉDITO: 
Zyanya López / El Empresario