Sé un líder feliz y contagia a los colaboradores

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Cuando una persona es feliz se tiene más posibilidad de crear, innovar y conseguir un impacto en la sociedad; sin embargo, más de 80% de las personas no son felices y 95% de los empleados renuncia al trabajo porque no aguanta a su jefe.

Existen estudios que indican que una persona feliz contagia a seis personas de forma inmediata, pero también lo hacen aquellos infelices, por ello un jefe que vive en plenitud y contagia a sus colaboradores, incrementa la productividad y los ingresos económicos de la empresa.

Si se es feliz, el sentimiento se trasmitirá directamente en el ambiente de la oficina, repercutiendo positivamente en cada una de las personas que trabajan en el lugar.

Con esta premisa surgió Bë (ser) empresa que busca transmitir felicidad. “Nos centramos en los jefes para que sean más felices e identificamos a personas que, por su nivel de influencia, el que sean felices repercute en la comunidad”, dijo Luis Gallardo, fundador y presidente de la compañía.

Además, para ser feliz, sin importar si se es jefe o colaborador, se requiere entender que se vive en una dinámica de ecosistemas e interconexiones, donde lo que le sucede a un individuo le afecta a otros. “Si a alguien le va mal, le va a impactar a otro”.

“Es importante entender que estamos en un mundo donde las personas trabajan con personas, venden y compran a personas. Hay veces que nos escondemos detrás de edificios pero del otro lado hay gente y son ellos quienes van a definir el que me quede o no en un lugar, compre o decida no hacerlo”, detalló Gallardo.

Asimismo, precisó que las personas deben conocerse bien. “Quiénes somos, qué nos mueve, cuáles son nuestras fortalezas y talentos y encontrar ese momento en que se unen y crean un impacto en la sociedad. Ayudemos a que los demás tengan la mayor perspectiva y conciencia posible, para tomar decisiones cada vez más basadas en el impacto positivo”.

Cómo ser un jefe exitoso

David Tomas, cofundador y CEO de Cyberclick, define ocho pasos para ser un jefe exitoso, el primero consiste en ser un líder y no un jefe, es decir, dejar de lado el mando y pasar a liderar a través del consenso y la comunicación.

El segundo punto se refiere a preocuparse por las personas, es decir, “demostrarles que eres tan humano como ellos, que entiendes los problemas de cada uno y escuchas lo que te dicen, aunque no siempre se pueda llevar a cabo”.

En tercer lugar, Tomas habla de simplificar, eliminar la burocracia y las jerarquías, de modo que todos puedan aportar lo mejor de sí mismos. Como punto cuatro determina aprender a delegar, porque un buen jefe no es aquel que lleva todas las responsabilidades, sino el que sabe reconocer cuáles son las áreas que menos domina y delega tareas.

Amar el porqué de la empresa y alinear los valores personales con los de la compañía, así como ser saludable en cuerpo y mente, son el quinto y sexto punto.

El siete y el ocho es “no perder jamás la sonrisa, aunque detrás venga un no” y ser coherente entre lo que se piensa, hace y dice.

La felicidad la encuentras cuando lo que piensas, haces y dices está en armonía. Obra de acuerdo a tus principios y el resto del equipo confiará en ti al ver que eres una persona consecuente. Obtendrás un doble beneficio: que te valoren como jefe y estar bien contigo mismo”, finalizó.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario