Sé el creativo de tu trabajo y haz a la empresa crecer

Pequeñas cosas pueden cambiar el mundo. Foto: Shutterstock

Para que un artista cree una obra que cautive los sentidos necesita ser creativo, lo mismo un escritor o compositor, pues a través de sus creaciones tocan corazones, hechizan y transportan a mundos que nunca hubieran imaginado. Por ello, ser creativo y saber demostrarlo es una cualidad invaluable que está en todo nuestro entorno.

La creatividad no es exclusiva del arte, sólo basta con voltear a nuestro alrededor, todo lo que consumimos y vemos es producto de una mente creativa que, a partir de una pequeña idea, se convirtió en algo innovador. De ahí la importancia de potenciar la creatividad para cualquier negocio.

Ahmir Khalib Thompson, Questlove, autor del libro Ponte creativo, explica que en pocas palabras, una persona creativa es alguien que crea a partir de algo pequeño o inexistente, y son esas cosas las que revolucionan el mundo.

Las grandes ideas crecen a partir de las pequeñas cosas. Los escritores suelen demostrar especial sensibilidad con las palabras. Los artistas son sensibles al color y las líneas. Si quieres despertar tu creatividad, presta atención a los procesos creativos de los demás”, dice en su libro.

Detalla que muchos estudios indican que cualquier persona puede ser creativa, algunos más que otros, pero es esa diferencia lo que permite hacer cambios, es decir, se trata de potenciarla y saber cómo usarla.

“La chispa es el primer paso de cualquier acto creativo. No hay fuego sin chispa. Habrá gente que te dirá que existen estudios que demuestran que todo el mundo es creativo, al menos en cierto grado. Digamos que es cierto, pero los grados son importantes”.

Realmente la creatividad está distribuida de manera desequilibrada en la persona y opera de un modo diferente en las distintas disciplinas y según el momento. Lo más importante es entender que la creatividad radica en las necesidades de la sociedad.

Saber usar la creatividad

El autor señala que ser creativo, en cualquiera de sus formas, es la prueba de que podemos dejar una huella en nuestro entorno, una marca en el tiempo que ayude a otros a mejorar su vida en diferentes formas; la cuestión importante es aprender a potenciarla adecuadamente.

“Las personas creativas siempre tienen ideas, el asunto es aprender la forma de atraparlas sin verse atrapado por ellas, cómo mostrarlas sin quedar demasiado expuesto y cómo avanzar para que no te asuste moverte”.

Una de las lecciones más importantes que Ahmir comparte es no apartarse de la idea inicial. Muchos artistas, cantantes y creativos han desistido en este paso, cuando de ahí puede salir algo grande. Ejemplo de ello es el caso de Eminem con su canción “Stan”, que lo consolidó como narrador, dejando de lado el tema del rap para llevarlo a temas letrados e imaginarios, algo que pocos exponentes del género logran.

Eminem no transformó su idea en algo que debería haber dicho, no la pasó por un filtro socialmente respetable, no le dio un toque de buen gusto. Y no con ello quiero decir algo de la calidad de la versión final, la que es muy elevada. Me refiero al primer momento de inspiración creativo, uno en el que muchos hubieran abandonado, pero él llegó a tener algo importante partiendo de la nada gracias a una idea que tuvo”, cita en su libro.


Creatividad colaborativa

En cualquier negocio, todos, desde líderes hasta colaboradores junior, deben construir su propia identidad creativa, que comienza por entenderse a sí mismo como parte de un entorno colaborativo con consejeros, mentores, gente que te complemente y competidores.

“Amplía tu círculo, sal de lo rutinario porque ahí surgen las mejores ideas. Si sientes que las cosas no van a ninguna parte, relaciónate con personas que se dediquen a otras disciplinas”, indica.

Questlove resalta la importancia de los mentores, como ocurrió con él y uno de sus primeros mentores Richard Nichols, quien le enseñó a utilizar el material a su alcance y aun así incorporar nuevos ingredientes, como pasar con sorprendente rapidez de la concepción teórica a la ejecución.

De igual manera, hay que incorporar a personas que sirvan de inspiración y aguafiestas que digan la verdad. El reto es aprender a trabajar adecuadamente, ya que las colaboraciones no son sencillas.

Uno de los problemas más habituales es el resentimiento, cuando alguno siente que sus ideas no están siendo tomadas en cuenta o no son escuchadas con atención. “Generalmente este sentimiento aparece al final de un proceso que tiene buen resultado”.

Otro ejemplo de la importancia de la creatividad colaborativa es Prince, quien logró alcanzar el estatus de genio individual, pero para ello trabajo duro, especialmente haciendo colaboraciones, primordiales en su trayectoria.

“No permitas que la gente te haga creer que eres alguien que no eres
”, finaliza.

[email protected]

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario