La ruta es el monopolio, no la competencia

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¿Cómo se construye una empresa gigante, que además perdure en el tiempo? Creando y capturando un valor perdurable, que se diferencie del resto de los productos. La sana competencia es una reliquia del pasado, mientras que los monopolios creativos no sólo son buenos para la sociedad, sino que ayudan a mejorarla.

Esta una de las ideas centrales del libro “De cero a uno”, de Peter Thiel, confudador de Paypal e inversionista en otras tantas compañías. En éste sentencia: el próximo Bill Gates no creará un sistema operativo, ni los siguientes Larry Page o Sergey Brin harán un motor de búsqueda, así como el futuro Mark Zuckerberge evitará desarrollar una nueva red social, si lo que haces es copiarlos, salta a la vista que no has aprendido nada de ellos.

Publicado en 2014 “De cero a uno” es una invitación para que los emprendedores desarrollen empresas desde los principios básicos. Copiar cosas que funcionen está bien, pero lo importe es apostar por la tecnología, cuestionar las ideas recibidas y repensar desde cero, tal como hacen las startups.

La burbuja tecnológica del 2000 dejó a Thiel y a los emprendedores de esa época cuatro valiosas lecciones:

  • *Haz progresos graduales
  • *Mantente esbelto y flexible
  • *Mejora la competitividad
  • *Céntrate en el producto, no en las ventas

Crear valor no basta, también hay que capturar parte de ese valor: por ejemplo, las aerolíneas recaudan una mínima parte de los pasajes y compiten entre sí, Google en cambio captura parte del valor que crea y está prácticamente solo. ¿Es un monopolio? Si lo definimos como un motor de búsqueda, con un dominio de 68% de cuota de mercado, la respuesta es sí, pero si lo definimos como empresa publicitaria, su rebanada de pastel apenas llega al 3.4 por ciento.


“Una tentación fatal para una startup es definir su mercado de un modo tan restrictivo que por definición siempre lo domine. Si pierdes de vista la realidad competitiva y te centras en valores diferenciales de carácter trivial, tu negocio difícilmente sobrevivirá”, augura el empresario.

El monopolio es la única cosa que puede hacer que una empresa supere con éxito la lucha diaria por la supervivencia. Son buenos para los que están adentro y, cierto es que generan beneficios a costa de los que están afuera, es decir, de los clientes, pero eso sucede en sociedades donde nada cambia, ya que los monopolios creativos ayudan a la sociedad y la mejoran. Así se ha construido el progreso.

La competencia hace que la gente vea oportunidades donde no las hay, las empresas fallan por su incapacidad de escapar de la competencia. Evitar ésta te proporcionará un monopolio, pero éste sólo será un gran negocio si consigue perdurar en el tiempo. Este es otro de los problemas de emprendedores que se centran en el crecimiento de corto plazo, porque es más fácil de medir, pero la durabilidad, no.

Twitter por ejemplo salió a bolsa en 2013 valorada en 24,000 millones de dólares, pese a que perdía dinero. Sin embargo, los inversionistas esperan que la red capture beneficios de monopolio en la siguiente década, es decir, el valor de la empresa hoy es la suma de lo que se espera genere en el futuro. Y esto puede ser posible por las siguientes ventajas:

*Tecnología propia: Hace que su producto sea difícil o imposible de crear. La tecnología propia debe ser 10 veces mejor que la de tu competidor más cercano, y la mejor forma de lograrlo es inventar algo totalmente nuevo o mejorar radicalmente una solución existente.
*Efectos de red: El producto es más útil a medida que más gente lo usa.
*Economías de escala: Una buena startup debe tener el potencial de la gran escala integrado desde el primer diseño.
*Marca: Crear una marca potente es una poderosa manera de reclamar un monopolio.

Para que estas ventajas funcionen, Thiel indica que se debe elegir con cuidado el mercado y crecer deliberadamente. Una vez dominado el nicho, se debe expandir gradualmente a mercados relacionados y ligeramente más amplios.
El emprendedor hace un último recordatorio: si tu empresa puede resumirse por su oposición a compañías ya existentes, no puede ser completamente nueva y lo más probable es que no llegue a ser un monopolio.

Los suscriptores de El Economista pueden acceder a una síntesis de De cero a uno elaborada por Leader Summaries, empresa especializada en resúmenes de libros. Para ello diríjase al apartado de descarga de PDF del periódico en la web de El Economista y pulse en el apartado de Biblioteca Empresarial o visite la página de Leader Summaries.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario