Qué hacer ante un caso de acoso laboral

Foto: Shutterstock

Las organizaciones requieren implementar políticas de mobbing, donde se establezcan códigos de prevención y sanciones.

Las humillaciones, falta de respeto a la persona y al trabajo que hace, así como no tomar en cuenta sus ideas, es considerado acoso laboral, y aunque es más común en la escuela, también se da en los trabajos.

El acoso laboral, también conocido como mobbing, se caracteriza por una serie de comportamientos agresivos repetitivos ejercidos a una persona para presionarla, atormentarla y provocarla, indica la Organización Mundial de la Salud. Puede ser horizontal o vertical: entre los mismos compañeros o con personas en puestos ascendentes (jefes) o descendentes (trabajadores), y existen varios tipos: represión, hostigamiento y acoso sexual.

Tan sólo en México, de acuerdo con una encuesta publicada por OCCMundial, 51% de los trabajadores encuestados afirmó haber sufrido algún tipo de mobbing, del total de encuestados, 12.2% sufrió acoso recurrente y se determinó que las mujeres son las principales afectadas.

En este sentido, Alejandra Vera, gerente de Relaciones Públicas de OCCMundial, dice que este acoso genera cuatro principales daños. el primero es psicológico, porque el empleado puede experimentar angustia, depresión y crisis de pánico.

El segundo es pérdida de apetito y peso, que causa vulnerabilidad a enfermedades. El tercero es en el ámbito laboral, donde se reduce la productividad, y la cuarta es social y se refleja en la vida personal: mala convivencia con la pareja, hijos y amigos.

Qué debe hacer la empresa

Las organizaciones requieren implementar políticas de acoso laboral, donde se incentive el trabajo en equipo, se fomenten pláticas y talleres, y se establezcan códigos de prevención y sanciones.

Asimismo, el líder debe generar confianza y políticas de puertas abiertas. “Lo importante es dar a los empleados la confianza y estar disponible para cuando cualquier persona quiera platicar”, precisa Vera.

Edmundo Escobar, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (Amech) agrega que “una buena comunicación permite al empleado expresar cualquier situación de hostigamiento y acoso”.

Señala que en empresas de outsourcing se debe apoyar a los empleados. “Como empresa tercerizadora tenemos la posibilidad de exigirle a nuestros clientes que cumplan con la ley. La persona afectada tiene derecho de acudir a la procuradora de los estados y de la Ciudad de México a presentar la denuncia penal, porque esto le asegura que hay una protección para todos los trabajadores, independientemente de la existencia o no de la relación laboral”.

Se puede ir a la Secretaría de Trabajo porque la Ley Federal del Trabajo sanciona este tipo de actividades.


Empleado

Los especialistas dicen que si alguno de los compañeros es interrumpido constantemente, lo ignoran o no le dirigen la palabra, debe reportarse con alguien que tenga la jerarquía para sancionarlo. Los compañeros no deben ser parte de las acciones.

“No seas parte del problema, intégralo a la práctica, propón una participación más equitativa en las juntas, promueve el trabajo en equipo para neutralizar la comunicación negativa para una persona”, dice Escobar.

Al hacer la denuncia, la persona afectada debe mostrar que el acto es constante y describir la conducta, de ser necesario lleva el caso a las autoridades jurídicas.

Acoso sexual

Verónica Cardoso, abogada con especialidad en género, detalla que de acuerdo con el artículo 3 de la Ley Federal del Trabajo se considera acoso sexual laboral cuando hay abuso de poder que conlleva a realizar acciones de carácter sexual sin consentimiento.

“Los casos más frecuentes son de hombres con jerarquías superiores hacia mujeres que dependen de ellos. En el caso de los hombres existen pocos registros porque no denuncian y la mayoría sufre la agresión por parte de hombres”, explica.

Por su parte, Alejandro Sánchez, litigante en derecho laboral, menciona que cuando una persona sufre este tipo de acoso, puede tratar el asunto en la empresa y si no se llega a un acuerdo, acudir al Ministerio Público a interponer la denuncia, donde el agresor puede obtener una multa de hasta 40 días de salario.

El mayor problema que Sánchez ve es el temor a las repercusiones que implica denunciarlos, todo por la falta de información y de mecanismos de acción. Por ello, al año llega a atender menos de 10 casos.

Si el empleado gana la demanda, obtiene 40 días de salario más el pago de prestaciones, y en caso de que el patrón sea el responsable de forma directa o indirecta, deberá pagar una multa al Estado que va de 200 a 5,000 días de salario mínimo.

El tiempo del proceso varía según el caso, pero en promedio pueden ser desde 18 meses hasta tres años. El costo mínimo es de 10,000 pesos.

“En México el acoso laboral es una problemática seria; sin embargo, no hay mecanismos ni sanciones bien establecidos que castiguen a estas personas, convirtiendo el tema del en letra muerta”, lamenta Sánchez.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza y Elizabeth López / El Empresario

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.