Cualidades de contratar un servicio de outsourcing en las pymes

Foto: Shutterstock

Los esquemas de subcontratación permiten que la pyme tenga una mejor administración y pueda dedicarse completamente a las actividades que le agregan valor a su producto o servicios.

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) no cuentan con la infraestructura de los grandes corporativos, los cuales tienen áreas completas dedicadas a recursos humanos, lo contable, compras, tecnologías, servicio de limpieza, cobranza, transporte, entre otras.

Una forma de tener el mejor personal es contratar una empresa prestadora de servicios, también llamada outsourcing, a la cual una pyme le puede delegar parte de las tareas de forma temporal o permanente, a fin de dedicarse a sus actividades principales e impulsar su competitividad y productividad.

“Por ejemplo, una pyme dedicada a soluciones tecnológicas podría contratar a través de esquemas de subcontratación a empresas que lleven actividades de vigilancia, limpieza o administración, las cuales no necesariamente son sus actividades principales”, menciona en entrevista Luis Velasco, estratega contable de Aspel, firma de software administrativo.

Otro ejemplo es el reclutamiento y la selección de personal que se delega a una empresa especializada para conseguir el personal más calificado.

El especialista de Aspel, refiere que si una pyme quiere realizar contrataciones bajo el esquema de outsourcing, primero debe identificar la actividad a subcontratar. “Con las reformas laborares del 2012, se plantea que se subcontraten aquellas actividades que no sean las principales o idénticas a la empresa”.

La Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), dice que el esquema de outsourcin permite que la empresa tenga una mejor administración y puedan dedicarse completamente a sus actividades primarias y estratégicas, es decir, a aquellas que le agregan valor a su producto o servicio, para dejar las labores administrativas de personal en manos de especialistas.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), del 2004 al 2014, el personal contratado bajo esta modalidad aumentó 155%, al pasar de 1.4 a 3.6 millones, mientras que GINgroup, firma especializada en administración de capital humano, señala que 2 millones de personas están contratadas bajo este esquema en México y que esta industria espera un crecimiento aproximado de 5%.

Por su parte, la AMECH detalla que en junio de 2016 se reportaron 18 millones 326 mil trabajadores asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de los cuales, alrededor de 151 mil fueron trabajadores reportados dentro del esquema de outsourcing, de ellos el 30% son empleados menores de 25 años.

“Eso quiere decir que –el outsourcing - genera el primer empleo para mucho de los trabajadores del país y mientras más eficientes sean los procesos de una empresa más va a crecer”, detalla Edmundo Escobar, presidente de AMECH.

Además, el Luis Velasco menciona que cuando la empresa contrata personal bajo este esquema, genera una reducción de costos, debido a que la prestadora de servicios es la encargada de brindarle al personal las herramientas, uniformes y prestaciones establecidas por la ley.

Sin embargo esto no significa que los empleados no cuenten con prestaciones, sino que la encargada de gestionar la nómina es la empresa de outsourcing y la pyme sólo paga los servicios de esta.


Deducible de impuestos

El especialista de Aspel, recomienda que la pyme cuente con asesoría legal para no incurrir en irregularidades y contrate a empresas que cumplan con las disposiciones fiscales, esto por seguridad y debido a que pueden deducirse impuestos con esta opción de contratación.

“Está actividad cuenta con nuevos lineamientos establecidos por la legislación para que las pymes cumplan satisfactoriamente con los requisitos aplicables para declaraciones mensuales y la anual de 2017”, refiere Luis Velasco.

Explica que la empresa de outsourcing debe garantizar y ofrecer la documentación correspondiente de que los pagos a los empleados fueron realizados y que son deducibles de Impuesto Sobre la Renta (ISR) y que el Valor Agregado (IVA) es acreditable, a fin de presentar la declaración en los primeros meses de 2018.

De no hacerlo, se invalidará y la empresa tendrá que emitir una declaración complementaria que anule las deducciones y acreditamientos obtenidos por dichos pagos de subcontratación. “Una situación de este tipo no sólo impactará en la productividad y competitividad de la empresa, sino también al outsourcing que verá afectado su prestigio y confiabilidad frente a sus clientes actuales y potenciales”, concluye Velasco.

elizabeth.meza@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez /El Economista

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.