El papel del hombre en el empoderamiento femenino

Los hombres tienen un papel crucial para que ellas obtengan puestos directivos. Foto: Shutterstock

Cuando nuestras abuelas o mamás querían desarrollarse profesionalmente, se enfrentaban a muchos obstáculos, como el rol femenino de esa época, que era quedarse en casa, tener hijos y esperar al esposo con la cena lista, pues él era el proveedor.

Esto ya cambió, y cada vez más mujeres se están convirtiendo en importantes líderes de todos los sectores, sobre todo los que antes eran monopolizados por hombres. Sin embargo, aún hay que seguir empoderándolas para que alcancen puestos directivos. Son precisamente los caballeros quienes tienen un papel crucial para lograr este propósito.

Cuando se comenzaba a tratar el tema de inclusión y empoderamiento femenino, no se tenía participación masculina, por lo que ellos desconocían lo que ellas pensaban, qué sentían y cuáles eran sus retos. Ante esto, resultaba natural que no sintieran interés en participar y si de verdad se quiere un cambio es necesario que los hombres se involucren más, explicó Miguel Lozano, director general adjunto de Recursos Humanos de Scotiabank México.

“Cada vez se entiende más que no es un tema exclusivo de las mujeres. Es algo que los hombres pueden facilitar y lograr cambios importantes, porque son nuestros egos inconscientes los que promueven la inequidad laboral. Ahora estamos entendiendo más la participación de las mujeres, el valor de la diversidad de pensamientos, y al mismo tiempo nos damos cuenta de que somos complementarios”, declaró en entrevista con El Economista.

En los últimos años, la participación de las mujeres en el sector financiero ha aumentado, sobre todo en puestos directivos y gerenciales. Tan sólo en Scotiabank, de dos mujeres vicepresidentas que se tenían en el 2005, pasaron a siete en el 2019.

También hay dos mujeres en el Consejo de Administración, y están en búsqueda de una tercera, cuando en el 2005 no había ninguna. A nivel dirección, sólo había 9% de mujeres (13 en total), cuando en febrero de este año sumaban 71 de 208 posiciones.

Asimismo, las mujeres también lideran áreas importantes para la institución, como Banca Digital, Operación General del Banco y el Contact Center.

“Como ejemplo está Paulina Prieto, que llevaba la estrategia de Crédito Hipotecario, desde su diseño, procesos, implementación y venta, y ahora está a cargo del portafolio de préstamo automotriz a nivel nacional”, dijo.

Necesidad de talento femenino

La necesidad de aumentar la presencia de mujeres en las organizaciones no corresponde sólo a una política de cuota, sino de talento, ya que cuentan con habilidades que ayudan a las compañías a crecer.

En este sentido, Lozano indicó que el talento femenino ayuda a mejorar la experiencia de los clientes (sobre todo de mujeres) y a que se tenga una mejor tasa de inclusión financiera, porque tienen mayor sensibilidad, empatía y atención.

“Requerimos del talento femenino que nos ayude a entender y diseñar estrategias de negocios dirigidas a otras mujeres, que permitan ofrecer el mejor servicio y aumentar la inclusión financiera del país, que a su vez provocará mejor desarrollo del país. Si desde la banca logramos que ellas tengan los mejores servicios, el crecimiento del país se verá reflejado como se ve cuando las mujeres tienen mayor participación”, expresó.

En el caso de Scotiabank, esto ha permitido un crecimiento constante en los últimos tres años, incremento de clientes y mejor percepción hacia la institución, que promueve la atracción de talento e interés como banco principal.

La estrategia

Miguel Lozano mencionó que para aumentar el empoderamiento primero se requiere identificar el talento femenino en etapas tempranas, para conocer fortalezas y las áreas de oportunidad, y así crear un plan de desarrollo que permita el desenvolvimiento y escalonamiento.

De igual manera, la implementación de cursos, talleres y evaluaciones mensuales, que permitan conocer cómo va el proceso y estrategias de liderazgo, permitirán que más mujeres lleguen a puestos directivos.

Por parte de los hombres, es necesario que sean y a su vez tengan sensibilidad sobre los temas de inclusión, tanto femenina como de otros sectores: LGBT y personas con discapacidad, por mencionar algunos. Para esto, los cursos de sensibilización y talleres son indispensables.

“Hay que verlo desde el punto de vista del talento y entender cómo todo se integra estratégicamente. No por ser mujeres u hombres deben tener un rol, sino que éste debe darse por los talentos que tengan”, puntualizó Lozano.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario