Pablo Hernández, el rockstar de RH

Pablo Hernández dice que es fundamental conocer a cada uno de los colaboradores. Foto: Cortesía

Similar a un artista de rock que recorre el pasillo para llegar al escenario, Pablo Hernández recorre cada rincón de su empresa, Ingenia, saluda a cada miembro por su nombre y les pregunta cómo va su día, el avance de los proyectos y pacta citas para más tarde.

“Quiero ser cercano, me sé los nombres de todos, quiero que me vean accesible, que puedan venir a preguntarme lo que quieran cuando quieran”, dice el empresario que creó su primera compañía a los 14 años y que a la fecha es reconocida como la mejor agencia digital por Meca 2.0.

En entrevista con El Economista menciona que 90% del éxito de una empresa es la gente y que el emprendedor no puede cargar con todo, necesita delegar y creer en su equipo.

El empresario no “puede ser el cocinero del restaurante y el mesero a la vez, tiene que ser un director de orquesta, no puede tocar el violín y la trompeta, muchos quieren tocar tantito todo, deben dirigir al equipo”.

Para Pablo Hernández, que empezó la agencia haciendo páginas web y ahora cuenta con Pago Fácil, empresa que ayuda a que más de 7,000 clientes realicen cobros por medio de terminal punto de venta, correo electrónico o WhatsApp; Ingenia Ventures, un fondo de inversión que apoya a un emprendedor al año y el Premio al estudiante emprendedor, que otorga 250,000 pesos al mejor proyecto de un estudiante que esté en la universidad y al mismo tiempo tenga un negocio legalmente constituido, recuerda que al inicio de su carrera como emprendedor quería hacer todas las actividades, pero con el tiempo se dio cuenta que lo mejor era delegar.

En el momento que decidió hacerlo pasó de 12 personas en su equipo a 25, hoy tienen más de 150 en las filas de Ingenia, que lleva cuentas de empresas como La comer, Lego, bolsa Mexicana de Valores, Banorte, Grupo Bimbo y ­Coca-Cola Femsa.

“Dejé de ser un emprendedor para convertirme en empresario porque dejé de operar. El emprendedor es el peor cuello de botella para la empresa”.

Que el colaborador se sienta en casa

Para tener el mejor personal, precisa Pablo Hernández, se requiere poner objetivos y metas, pero sobre todo crear el ambiente ideal para que el colaborador esté contento con su trabajo, desde tener una buena computadora, escritorio hasta una buena silla. “Que se pueda sentar en un lugar padre, aquí (en la empresa) tienen un lugar para comer, hay estacionamiento. Me gusta que la gente venga contenta, pasan la mayor parte de su vida aquí, pero quiero que vengan a dar 120% y lo he logrado”.

Sin embargo, la exigencia también se vive en la compañía. “Soy un jefe que busca que su gente tenga lo mejor, no me callo nada, somos cero tolerantes a la mediocridad, tenemos una cultura de alto rendimiento”.

Al final, la empresa es un reflejo del empresario, “si la persona es desordenada, la empresa se vuelve desordenada, impuntual e incumplida, primero tienes que estar bien contigo mismo, cuando estás constantemente educándote reflejas eso en la empresa. Lo importante es tener una visión clara de hacia dónde vas y rodearte de gente clave”.

Por ello, para el emprendedor levantarse temprano todas las mañanas y hacer deporte es fundamental, también alimentarse sanamente y dormir bien son factores fundamentales. Lo mismo sucede en la vida personal: estar bien en las relaciones con la pareja y personas de tu vida.

“Me encanta ser emprendedor porque puedo motivar a la gente a crear, soy dueño de mi tiempo (…) Los emprendedores son el motor de la economía de los países, son los que dan chamba, se convierten en empresarios”, finaliza Pablo Hernández.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario