Las mujeres debemos priorizar las redes de contacto

Foto EE: Hugo Salazar

Durante ocho años, Leticia Jáuregui ha trabajado con mujeres en la base de la pirámide para ayudarlas a sacar adelante sus negocios, con los cuales sostienen a sus hijos y que muchas veces representan el único ingreso familiar. Con los conocimientos adquiridos en la universidad, la economista desarrolló una serie de metodologías que han hecho florecer a estas mujeres, tanto en el plano personal como en los negocios.

La fundadora de CREA, organismo social que ha dotado de conocimientos y herramientas a 16,000 microempresarias de siete estados, expone en entrevista que México ha avanzado en el empoderamiento de la mujer, desde la base de la pirámide hasta las que han logrado traspasar el “techo de cristal”. Pero las barreras siguen presentes: la brecha salarial y la permanencia en los puestos de alta dirección, son sólo algunas.

“Está comprobado, y lo dicen estudios, que cuando una mujer decide tener hijos pierde hasta 4% de su capacidad de ingreso por cada uno de estos. Hay estudios del WEF (Foro Económico Mundial) que dicen que pasarán 120 años para cerrar la brecha salarial, yo quiero dedicar mi vida para que ese tiempo sea menor”, indica.

En los estados siguen los grandes contrastes –agrega- por un lado están los esfuerzos explícitos para incluir a la mujer, en educación, empleadores en herramientas, por el otro está la violencia contra ésta. “Soy optimista, hay avances pero también hay mucho camino por recorrer”.

La economista se lanza a los números para reforzar sus palabras: las mujeres están abriendo tres de cada cinco negocios, según datos de la Secretaría de Economía; 95% de las unidades de negocios son microempresas, las cuales generan 70% de los empleos en el país. “Si no permitimos que las compañías encabezas por mujeres sigan creciendo, nos vamos a ver afectados tanto hombres como mujeres”.

—¿Crees que las mujeres están apoyando a otras mujeres en el empoderamiento?
He tenido mentoras increíbles, ejemplos a seguir en todos los sectores. Las más cercanas son Denise Dreseer y Martha Ortíz Chapa, que es cocinera. Son mujeres fabulosas, que siempre se han preocupado por decir claro que sí se puede, qué puerta te abro, qué más podemos hacer.

Las mujeres sí podemos ser mentoras de otras mujeres, ser aliadas de las mujeres. El tema es acordarnos –cuando llegan a una posición de liderazgo- que seguimos enfrentando barreras. Yo, cuando no puedo participar en algo, siempre tengo a tres mujeres en mente y digo: yo no puedo participar, pero estas tres mujeres lo pueden hacer increíble.

—¿Ha sido difícil emprender, como mujer?
He sido muy afortunada, porque siempre he encontrado grupos increíbles de emprendedoras, tanto en el sector social como el tecnológico. Tenemos un chat y todo el mundo se apoya, manda recomendaciones y si una lanza una campaña, las otras lo difunden; si haces algo todos está ahí. He encontrado mucha solidaridad, sin embargo seguimos siendo pocas y en muchos casos muy aisladas, lo cual dificulta la colaboración.

Hay espacio para facilitar esas relaciones de manera más activa. Creo que todas debemos conscientemente promover eso mucho más. Los hombres vienen haciéndolo desde hace mucho más tiempo, tienen una serie de cámaras, de comunidades.

Entonces, cómo nosotras mismas nos acostumbramos a verlo como algo natural, a favorecerlo y a incluirlo en nuestro día a día, porque ésa es otra, como no tenemos tanto tiempo disponible, terminas priorizando y a veces dejas de lado ese tipo de comunidades y redes, que son muy importantes para el desarrollo del ecosistema mismo, para tu desarrollo y para potenciar los emprendimientos.

Desarrollando empresarias

Leticia Jáuregui es egresada del ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México); cuenta con maestría en la Universidad de Stanford. A través de CREA ha establecido alianzas con el Inadem (Instituto Nacional del Emprendedor), el Inmujeres (Instituto Nacional de las Mujeres) y Nafin, para programas como Mujeres Moviendo México y Mujer Pyme.

Otra línea de acción de Jáuregui es la tecnológica. Para ello cuenta con convenios con Google y Facebook para introducir estas herramientas y sus beneficios en los negocios de las mujeres que asesora.

—¿Cómo se relaciona la mujer en la base de la pirámide con la tecnología?
La totalidad de las mujeres con las que hemos platicado saben que el tema digital es importante, pero menos del 15% usa la tecnología y es ahí donde hay una brecha, no en el acceso, sino en el uso de Internet y para qué sirve. Las emprendedoras deben tener una edad promedio de 43 años, muchas no habían tenido un teléfono inteligente, incluso para ellas Facebook no es internet, y hay que hacerles ver cómo ésta y otras interfaces ayudan a sus negocios, quitarles el miedo a usar las tabletas. La reducción de costo de la tecnología facilita eso, es hacerles ver que los dispositivos son una herramienta que les facilita la vida.

—¿Las mujeres beneficiadas con programas de gobierno siguen esperando que las cosas sean gratis?
Tuvimos un encuentro en Querétaro y me encantó porque todas lo mencionaron y ya es parte de su vida y es que al final nada es gratis. Tal vez les dieron gratis –una herramienta- pero invirtieron tantas horas de su vida a lo largo de los meses, que ya no es gratis… Ahora entienden que el tiempo vale dinero, sobre todo si tienes hijos y otras responsabilidades, la escasez de tiempo es mucho más importante que la de recursos. Esto ha sido clave para que comprendan que un crédito o servicio pagado muchas veces es más benéfico y tiene una razón de ser, dimensionar bien cuál es el costo-beneficio y cómo se balancea.

—¿Cómo concilias las metas de CREA con las de las políticas públicas?
Siempre es un estira y afloja, pero me siento orgullosa de haber logrado un modelo escalable, que mantiene la calidad. Por eso nuestro énfasis en la evaluación del impacto. La condición para hacer el programa Mujeres Moviendo México era hacer una evaluación, que actualmente realiza el Banco de México y el Banco Mundial, ellos van a decir –con una serie de encuestas- si alcanzamos la meta propuesta. La primera ya está en proceso y medirá cambios en el comportamiento gerencial, la siguiente es el verano y medirá cambios en ingreso y productividad. Nosotros empezamos a ver indicios de un impacto positivo, pero la encuesta lo va a comprobar.

—¿Cuál es tu expectativa del Women’s Forum México 2016?
Tuve la fortuna de ir al foro en Francia, en 2009. Lo que me encantaría sería fortalecer las redes con las que trabajo y conocer gente nueva, inspirarme en ella e inspirar a otras. Me encanta su diversidad de edad, de sectores, de países. A nivel personal estoy muy contenta porque ayudé a conseguir financiamiento para traer una delegación cubana de seis mujeres emprendedoras.

Me entusiasma que se haga en México y que se visibilice los avances y los retos que todavía tenemos. Es importante que participen grandes empresas, y que cambien las estructuras y culturas organizacionales, porque muchas veces te dice que les gustaría ver a mujeres en puestos de dirección pero cuando ves la realidad sobre su cultura y entorno a esos puestos y cómo interactúan las mujeres con respecto a los hombres, se vuelve muy difícil acceder a ellos. Es algo en lo que todos debemos trabajar.

Cesta de ideas

Propuesta para el empoderamiento del la mujer de Leticia Jáuregui:

  • Guarderías. Daría a las mujeres, tanto en la base de la pirámide, como a las ejecutivas o emprendedoras, mayor flexibilidad y podrían trabajar en trabamos formales.
  • Pensiones. Las mujeres están desprotegidas en este tema y al final somos las que vamos a cargar con este costo.
  • Tecnología y finanzas. Se están haciendo esfuerzos sustanciales para la inclusión tecnológica, pero hay otras condicionantes que se vuelven importantes para acceder o no a ésta, como la tenencia de la tierra –para contar con un colateral- o la educación.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario