Metodologías ágiles llegan para quedarse

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Mejorar la productividad y competitividad de un negocio es la principal finalidad de la gestión empresarial, lo cierto es que la realidad corporativa de los últimos años se encuentra dominada por un proceso de transformación digital.

Juan Antonio Cuartero, director de Structuralia, empresa dedicada a la formación de posgrado, especializada en ingeniería, infraestructuras, energía y edificación, dice que la necesidad de experimentar esta transición en una empresa es un hecho ineludible y ello repercute en los perfiles profesionales que serán y que ya están siendo más demandados.

Como señala el Institute for the Future, “85% de los empleos que existirán en el año 2030 no existen actualmente”, hecho que confirma el gran cambio que supondrá la digitalización en la forma de enfocar un negocio. No es de extrañar que la oferta de empleo relacionada con el desarrollo tecnológico haya aumentado 29% en los últimos 18 meses.

Por otro lado, el éxito o fracaso de un proyecto depende, en gran medida, de la eficiencia y adecuación de la gestión a éste, por lo que la elección de un enfoque ajustado a la realidad actual es esencial a la hora de planificar y desarrollar un proyecto, empresa o negocio de cualquier tipo, precisa el directivo.

En esta dirección, el uso de metodologías ágiles en la gestión empresarial de proyectos irrumpe en el panorama corporativo de los últimos años. De acuerdo con el estudio Project Management Institute (PMI), 71% de las organizaciones a nivel mundial ya usa este tipo de metodologías.

Además, más de 75% de las organizaciones españolas coinciden en que las metodologías ágiles son cruciales para el éxito de la transformación digital.

Pero ¿A qué se deben semejantes datos?

Responden, principalmente, a que la implementación de este tipo de metodologías se adecúan perfectamente a la naturaleza de los proyectos empresariales que surgen en la actualidad, caracterizados por el cambio continuo y la adecuación a la transformación digital.

Esto dificulta el cumplimiento total de una planificación detallada previamente en un proyecto, quedando las metodologías tradicionales completamente obsoletas, especialmente en los proyectos de conocimiento y nuevas tecnologías, tales como desarrollo de software, investigación científica, innovación tecnológica (big data, inteligencia artificial, robótica, etcétera) así como en aquellos proyectos con gran nivel de incertidumbre en su negocio.

Las cifras hablan por sí solas: las empresas que usan metodologías ágiles generan 30% más de ganancias e incrementan los ingresos 37% más rápido que aquellas que no lo hacen, según PMI.

En este sentido, las metodologías ágiles abren un amplio espectro de posibilidades, al proporcionar una planificación flexible y adaptada que requieren los proyectos de nuevo surgimiento. En lugar de planificar a detalle las tareas de los distintos equipos de trabajo, como ocurría con el uso de metodologías tradicionales, un enfoque ágil planifica el proyecto con base en interacciones de pocas semanas de trabajo, lo que generalmente provoca que pueda llevarse a cabo con éxito.

Las ventajas de la implementación de metodologías ágiles son la priorización de tareas según necesidades, la participación activa y directa por parte del cliente, como retroalimentación a los resultados que se le entreguen de forma progresiva, así como la autogestión del proyecto por parte del equipo de trabajo, lo que supone la desaparición de la figura del jefe de proyecto que ordena y gestiona la totalidad de tareas, en favor de una gestión colaborativa.

Una correcta implantación de agiles ofrece mejoras a todos los niveles de desarrollo, reducción de 30 hasta 75% en el time to market, 50% en fallos operativos e incrementos de la productividad de entre 30 hasta 50 por ciento.

Tipos de metodología

Existen varios tipos de metodologías ágiles como Scrum y Kanban que pueden trabajarse bajo los enfoques de Lean y Six Sigma, pero hay que trabajar con la que mejor se adapte a la naturaleza del proyecto, aclara Cuartero.

A día de hoy, las grandes empresas han iniciado su proceso de digitalización. Por ejemplo, BBVA ya ofrece 90% de servicios en su aplicación móvil y cuenta con 40% de clientes digitales en su cartera o Telefónica que ha cifrado en 300 millones de euros su pronóstico de ahorro en el 2018, gracias a la digitalización. Todo ello destaca que la demanda de perfiles profesionales digitales con conocimientos en metodologías ágiles de gestión de proyectos seguirá en su imparable crecimiento en los años venideros.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario

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