Mayoría de empresas no fomentan talento digital

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Este tipo de aptitudes consiste en combinar las habilidades duras, como conocimientos, y suaves, como comunicación, con la tecnología para hacer crecer a la compañía.

La tecnología ha avanzado al grado que ya no se puede pensar un futuro sin ella, forma parte de nuestras vidas y de todos los procesos del entorno, por lo que incluso los trabajos y empleados han cambiado.

Las compañías que utilizan todo el desarrollo tecnológico a favor de sus intereses o que cuentan empleados capacitados en el área, se caracterizan por tener mejor productividad, ventas, ingresos y, sobre todo, una relación de calidad con los clientes, así como mayor fidelización; sin embargo, a pesar de los beneficios que se pueden obtener, muchas empresas no están al día en el tema.

De acuerdo al estudio “La brecha del talento digital”, elaborado por Capgemini Digital Transformation Institute y LinkedIn, cerca de 50% de las empresas no consideran al talento digital como algo relevante, lo que les hace perder competitividad.

Asimismo, cerca de 59% de los empleados considera que en sus centros de trabajo carecen de personas con habilidades blandas (atributos personales que indican un alto nivel de inteligencia emocional como buenos modales, empatía y capacidad de colaborar), mientras que buscan más a quienes tienen habilidades duras (conocimiento obtenido en el proceso formativo como análisis de información, robótica o inteligencia artificial).

Entre las blandas, las más demandadas son atención al cliente y pasión por aprender; las duras son ciberseguridad y uso de la nube.

“Creo que el mundo se centra mucho en las habilidades duras como la informática, ciencia de datos e inteligencia artificial. Esas son muy importantes; sin embargo, la combinación de las duras y blandas, como comunicación, crítica, pensar y trabajo en equipo es de vital importancia. Éstas se requieren en cada trabajo y son críticas para el éxito profesional en todas las industrias”, explica Anant Agarwal, fundador y CEO de Edx, participante del estudio.


El empleado ideal

Para que una empresa tenga mejor productividad debe contar con empleados que cumplan el perfil de talento digital, es decir, quien sea competente en al menos una de las 24 habilidades duras que el informe señala y en ocho de las blandas.

Las instituciones que más buscan desarrollar este tipo de perfiles son bancos (62%), productos de consumo (60%), retail (60%), aseguradoras (58%), automovilística (50%), servicios públicos (48%) y telecomunicaciones (42 por ciento). La gran mayoría (70%) están ubicadas en Estados Unidos, India (64%) y el Reino Unido (57 por ciento).

La brecha de talento

En tanto a la capacitación que dan las empresas en torno a estas habilidades, 45% de los empleados considera que los programas de entrenamiento no les ayudan a ganar nuevas habilidades y 42% los describe como “inservibles y aburridos”.

Otro problema es el presupuesto que se asigna a ello, 52% de las organizaciones mantiene su inversión plana o decreciente, lo que no ayuda a prosperar.

Debido a la falta de capacitación, 29% de los empleados considera que sus habilidades son redundantes y 38% siente que en cuatro o cinco años, todo quedará obsoleto. Por esta situación 43% de los colaboradores está dispuesto a cambiar de trabajo.

Asimismo, los empleados con el perfil de talento digital toman en cuenta otros aspectos para permanecer en una empresa. Por ejemplo, 79% considera que se deben implementar horarios flexibles que permitan un balance entre la vida personal y el trabajo. En segundo lugar con 75% se posiciona una jerarquía plana y gestión accesible, mientras que el tercer sitio con 75% es un ambiente abierto y colaborativo espacio de trabajo físico.

“Las empresas deben reconocer que el talento digital es un pequeño grupo de personas que tienen muchas ofertas compitiendo por su atención. Las empresas pueden no ser capaces de participar con estas personas de la misma manera que los empleados típicos; necesitan ser inteligentes en su enfoque”, explica Tuck Richards, managing director de Rusell Reynolds.

Por ello, la recomendación para todas las empresas, sin importar su tamaño y giro, es desarrollar un plan que permita atraer, capacitar, retener y realzar el talento digital. Primero hay que hacer una evaluación de las aptitudes registradas y habilidades digitales actuales, y tener visión que ayude a establecer la dirección estratégica del potencial a desarrollar y mejorar.

“Tener el talento digital adecuado para apoyar los negocios es un requisito previo necesario para el éxito de transformación digital”, concluye el estudio.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario