Marketing a partir de la música y la neurociencia

Incita a las personas a realizar una acción de compra. Foto: Daniel Sánchez

El primer recuerdo que tiene Alfonso Aguilar es una nota musical. Sus papás le inculcaron el gusto por la música y desde que tiene memoria se ha dedicado a ello.

Pero no sólo hace música, sino que la conecta con la gente, con sus sentimientos y ayuda a que las marcas se conecten con los clientes.

Para lograr conectar la ciencia y la música, Aguilar estudió un máster en Hipnosis Clínica y Psicoterapia: “Realmente lo hice para entender mejor cómo llega la música al cerebro y para mejorar mi música”.

A partir de estos conocimientos, el compositor, productor musical, pianista y emprendedor creó Sounditi, empresa con sede en Madrid, España, y que llega a México de la mano de Carlos Perezcano, presidente y CEO de Grupo Sangreal.

Sounditi utiliza la neurociencia para medir lo que está ocurriendo en la gente y con eso corregir lo que se hace en música. “Y qué mejor que enfocarlo a las marcas, para que puedan enamorar a sus clientes”, dijo Alfonso en entrevista con El Economista.

“La música nos ayuda a transmitir esas emociones, cualquier decisión que toma un ser humano es emocional, aunque luego se justifique racionalmente. Si podemos codificar la serie de emociones que la compañía quiere transmitir, ésta va a conseguir mucho más engagement de marca, más recordabilidad y va a llegar al corazón de su cliente, en lugar de llegar a su parte racional que es como llegas con un visual o un logotipo. Con esto llegas hasta el corazón y vas a conseguir esa empatía automática con tu cliente”, dice el músico emprendedor.

Sounditi usa la inteligencia artificial para conocer los gustos de los clientes y hacer música para la marcas. “Hay inteligencia artificial de por medio que sustenta la relación entre la marca y el consumidor, para orientarlos a hacer una acción de compra”, detalla Perezcano.

La empresa lleva un año y ha trabajado con diversas compañías en España, y aunque Aguilar no menciona nombres por cuestiones de confidencialidad, recuerda el trabajo que realizó para Minsait, filial de Indra, una de las compañías tecnológicas españolas más grandes, a quien le diseñó todo el audio branding.

El audio Branding

“Ahora mismo tenemos un boom en Google Home, Siri y Alexa; la gente se comunica con sus dispositivos utilizando la voz que al final es audio, es música, por eso creamos esta compañía de audio branding, para ayudar a las compañías a que se comuniquen con los clientes en estos nuevos canales y con estos nuevos dispositivos”, detalla Aguilar.

Para crear el audio branding se requiere identificar los valores de la compañía y por medio de un motor de inteligencia artificial, creado por Sounditi, se hace un estudio que se manda a los clientes a través de una liga, que al abrirla escuchan por tres minutos una serie de sonidos, después la tecnología analiza sus reacciones por medio de identificación facial.

De esta forma se tienen métricas de las reacciones de los clientes ante cierta música, con esa información se define qué música se tiene que componer, qué ritmo, melodías, armonías e instrumentos, para que ocurra esa respuesta deseada por la marca.

“Una vez que se tienen esas maquetas se testea dentro de laboratorio. Elegimos 100 personas, dependiendo del proyecto, pueden ser 100 o 1,000, también depende el tiempo que tengamos y testeamos en ellas qué respuestas estamos obteniendo de ésta música emocional”, relata Aguilar.

También menciona que el proceso de audio branding para una compañía puede tardar en promedio tres meses y que se busca la participación de los clientes en todos los procesos porque es a ellos a quien va dirigido.

Con audio branding, la compañía incrementa sus ventas, llega a más clientes, permanece en la memoria de los clientes y genera un vínculo emocional, “que sólo generas con la música y no con un logotipo”.

En cuanto al precio, Alfonso dice que se debe hacer un traje a la medida y depende del alcance que se desee tener, desde llegar a un pequeño grupo de personas hasta 400 millones de personas.

Un ejemplo de cómo se puede utilizar la tecnología de Soundite es en un hotel, donde se puede implementar el audio branding desde la recepción. “El cliente va a salir mucho más contento y relajado de ese hotel, y seguramente volverá, de tal forma que es muy bueno para el negocio. No sabrá por qué, pero se sentirá más a gusto que en otro con una música al azar, que a lo mejor le disgusta”, finaliza Aguilar.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario