Madre solo hay una, pero desafíos al trabajar muchos

Para las mujeres mamás el mayor desafío durante la pandemia fue compaginar las labores en el home office. Foto: Shutterstock

Las mamás son las que más perdieron sus empleos por tener que dedicar más tiempo al cuidado de hijos y de las tareas del hogar.

Por la pandemia del Covid-19, los trabajadores mexicanos enfrentaron cambios en su trabajo, pero las profesionistas que son madres han vivido más retos; entre las actividades de trabajo, el cuidado de hijos y las tareas del hogar, lo que muestra una gran disparidad entre las labores de hombres y mujeres.

“La pandemia evidenció las diferencias entre hombres y mujeres, producto de los estereotipos de género, sobre el cuidado de hijos y lo doméstico. Se dejó de contar con redes de apoyo como vecinos, amigos o padres que ayudaban en el proceso de crianza de los hijos, o la ayuda doméstica que algunos hogares tenían para el aseo, lo que hizo que las mujeres se hicieran más cargo de todo eso”, explicó en entrevista con El Economista, Cristina Muñoz, cofundadora de We Link Her (antes Proyecto Moms).

Destacó que para las mujeres que son mamás, el mayor desafío fue compaginar las labores del home office, con el cuidado de los hijos, el estudio en casa y los quehaceres del hogar, mientras que para los hombres, la mayor dificultad que vivieron fue la conexión a Internet.

En este sentido coincide Jaime Cardoso, director de marketing de UKG Latam, quien resaltó la disparidad entre géneros durante la pandemia, ya que las mamás han sufrido más inconvenientes al no tener flexibilidad como los padres, aunado a los inconvenientes de salud mental por sufrir mayor ansiedad y depresión por la pérdida de libertad.

Como resultado, las mujeres tuvieron mayores inconvenientes para mantener sus empleos y muchas decidieron renunciar, fueron despedidas o cambiaron de profesión para dedicar más tiempo al cuidado de los hijos.

Empleos perdidos

De acuerdo con OCCMundial, 59% de las madres profesionistas se quedó sin empleo durante la pandemia, de las cuales, cinco de cada 10 lo perdió durante los dos años, 19% al iniciar, 19% recientemente y solo 15% antes. De ellas, 13% se dedicó más al cuidado de los hijos o padres, 6% al hogar y 6% emprendió su propio negocio. Otro 8% optó por el empleo informal.

Además, nueve de cada 10 madres que no tienen intenciones de tener un trabajo remunerado, se dedica a los quehaceres domésticos, revela el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

“Para las mujeres fue más difícil mantener su trabajo. Se tuvieron 10 puntos de baja en la participación laboral femenina en Latinoamérica, que significan unos 10 años en subirlo. Es difícil identificar cuántas fueron renuncias y cuántos despidos. Lo bueno es que ha habido recuperación de dos a tres puntos”, manifestó Muñoz.

Si bien se está teniendo una ligera recuperación de mamás en el mercado laboral, también se tiene el reto de la reincorporación, sobre todo si dejaron de trabajar durante los dos años de la pandemia. De quien ha vuelto a laborar, algunas siguen con su carrera, pero otras han tenido reconversión laboral, por ejemplo, al sector de tecnología.

Una forma de ayudar en esta situación, desde el punto de vista de Cardoso, es que las empresas adecuen mejor sus programas de contratación y cultura laboral, haciéndolos más flexibles y creando vacantes accesibles.

“Las empresas tienen una gran área de oportunidad al crear fuentes de trabajo, tanto de tiempo completo como de medio tiempo o temporales, como ocurre a fin de año”, dijo.

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Las estrategias

Para Cardoso, el eliminar la desigualdad de responsabilidades maternas y paternas en casa, no solo en pandemia sino a largo plazo, requiere del involucramiento de las empresas creando una cultura laboral inclusiva y flexible.

“No hay estrategia perfecta, todo dependerá de la organización, pero inicialmente se puede planear, comunicar, ser auténtico y transparente con las acciones, involucrando a los líderes, desde que se envía un mail y fortaleciendo la responsabilidad parental compartida”.

Muñoz se suma a la iniciativa de promover políticas tanto para madres y padres, ya que aunque se dan prestaciones para ellas, se discrimina a los hombres. “Si una madre pide un permiso para ir por su hijo a la escuela, es visto como normal y hasta esperado, pero si un padre lo hace hasta lo cuestionan”.

Asimismo, se castiga a madres y padres en relación al salario, aunque ellas están en mayor desventaja. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe indica que si tienen niños menores de cinco años, perciben 22.8% menos que sus colegas masculinos con las mismas características.

Datos del IMCO precisan que 63% de las trabajadoras con uno o dos hijos gana hasta dos salarios mínimos, mientras que 73% con seis o más, tiene ese mismo nivel de ingreso.

En empresas multinacionales, indicó Muñoz, las políticas para ambos padres son más comunes, el reto está en las más pequeñas que suelen resistirse a los cambios.

Para la era postcovid, los especialistas consideran que las mamás profesionistas seguirán con los mismos desafíos del equilibrio laboral, personal y familiar, sobre todo por los cierres inesperados de las escuela ante brotes de Covid-19, el volver a las oficinas cuando algunos menores sigan en casa y si buscan cambiar de carrera.

De ahí la importancia de “crear políticas especializadas para cada empleado y horarios en función de sus necesidades”, finalizó Cardoso.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario