En los negocios hay que ser terco para tener éxito

Luciana es vicepresidente de Glassdoor Latinoamérica. Foto: Elizabeth López

“Es una idea loca” y “no funcionará” son algunas de las frases que Luciana Caletti escuchó al comenzar a emprender, palabras que, en lugar de desanimarla, la hicieron necia para luchar por ello.

Gracias a esa actitud creó la plataforma Love Mondays, donde fue CEO, y Glassdoor Latinoamérica, donde es vicepresidenta.

“Desde la creación de Love Mondays escuchamos que la gente sólo se quejaría de sus compañías, que cómo lograríamos que ellas pagaran por esas críticas, entre otros. No estaban convencidos del concepto pero yo sí y por ello fuimos tercos, persistentes y resilientes y así hicimos crecer nuestro negocio”, revela al platicar con El Economista.

Desde niña, Luciana, quien es hija de padres emprendedores, tuvo el deseo de tener su propia compañía, pero antes quería tener experiencia en corporativos, por lo que trabajó en diferentes empresas como Johnson­ & Johnson y Capgemini Consulting, así como el Consulado de Brasil (su país natal) en Londres.

En uno de los viajes que realizó a Estados Unidos, especialmente a Silicon Valley, reforzó su deseo de formar una compañía de base tecnológica, pues se enamoró de los modelos de negocios escalables, aquellos que crecen rápidamente con tecnología.

Al volver a Brasil, 10 años después de vivir en el extranjero, observó los cambios que las personas tenían al buscar empleo. Antes la idea era tener un trabajo que le permitiera pagar las deudas, pero ahora el deseo era encontrar empresas cuyos valores se identificaran con los personales y buscaban más información sobre cómo era trabajar en una compañía antes de aceptar una oferta.

El problema es que no había forma de encontrar información, a menos que conocieran a alguien en la compañía. Ahí vio la oportunidad para crear Love Mondays, inspirados en Glassdoor, sitio de reclutamiento y búsqueda de empleo a nivel nacional, para ayudar a las personas a encontrar el trabajo de sus sueños.

Los retos

Al comenzar con Love Mondays, que ahora está integrado con Glassdoor, uno de los mayores retos a los que se enfrentó fue la legislación para abrir una empresa, que en América Latina son más complejas que en países mayor desarrollados.

La falta de capital, en aquel entonces, también fue un desafío porque no existían muchos fondos de inversión; sin embargo, se las arregló para recaudar el dinero.

Para vencer adversidades, Luciana confiesa que sus armas, además de ser terca, es ser resiliente, cree en lo que hace y sabe escuchar.

“La resiliencia es vital en todo emprendedor porque el camino no es fácil. Con Love Mondays fue complicado pero por esa resiliencia pudo lograr el objetivo”.

Al escuchar, hay que atender la retroalimentación de los usuarios y buscar soluciones, porque sin ellos, el negocio no existiría.

“Hay cosas que estoy convencida que se deben hacer diferentes, ahí soy terca y me apego a lo que creo”.

A lo largo de su trayectoria, Luciana ha tenido importantes aprendizajes, siendo uno de los más importantes los estándares de calidad que debe tener una empresa, lo cual busca desarrollar día a día.

Otra lección importante fue el consejo de uno de sus mentores, que le dijo que, en toda empresa, lo primero a hacer es definir los valores que quieres para la compañía e impulsarlos desde el principio, o de lo contrario, será más difícil corregir errores por la falta de valores.

Vencer el miedo

Una de las situaciones que preocupan a Luciana es el miedo que paraliza, sobre todo a las mujeres que buscan ser emprendedoras o crecer en sus carreras.

Indica que en general, hay dos factores que las detienen: estar menos dispuestas a tomar riesgos y tener menor falta de confianza. Por ejemplo, cuando una mujer quiere postularse a una vacante busca cumplir con todos los requisitos cuando los hombres con uno o dos, envían su CV.

“Las mujeres deben creer más en sí mismas, en sus fortalezas, su poder y que lo pueden hacer, hay que atreverse”.

Aunque Luciana siempre estuvo dispuesta a asumir riesgos, admite que ha pasado por momentos de inseguridad cuando se cuestiona a sí misma si sabe si se hace lo correcto, aunque considera que esto también es algo saludable para conocer que no vas a ciegas en el camino.

“Lo que no puedes hacer es que este cuestionamiento te paralice, necesitas verlo como una manera de identificar la mejor ruta a seguir sin dejar que detenga tus acciones”.

Entre sus planes en Glassdoor, está transformarla en la primera opción de búsqueda de candidatos de México, Brasil y Argentina.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario