Logra la transformación digital de tu negocio en cinco pasos

La transformación ya no puede posponerse. Foto: Especial

La transformación digital es un tema que ya no se puede dejar de lado ni posponer, y la crisis de la pandemia lo resalta cada vez más, por lo que las empresas que aun no lo han conseguido, deben ponerse a trabajar en ello desde ahora, pero ¿cómo?

Para Óscar Silva, socio Líder del área de Global Strategy Group de KPMG en México, y Lina Angelov, directora del área de Global Strategy Group de KPMG en México, este proceso es vital porque además de mejorar los procesos de la empresa, ofrecerán una mejor experiencia a los clientes.

“La omnicanalidad, una de las ventajas competitivas más grandes de la transformación digital, si se sabe cómo gestionarla y aprovecharla de manera adecuada, permite que el cliente tenga una relación física y digital con la empresa, y así compartir información sobre sus requerimientos, sus preferencias y su experiencia”, exponen.

Para esto, detallan, existen diferentes herramientas tecnológicas. Por ejemplo, para el sector de retail, se puede implementar en las ubicaciones físicas, los catálogos extendidos mediante ciertos dispositivos móviles colocados en las tiendas, los cuales han funcionado bien porque dan al cliente la oportunidad de mirar un inventario mucho más completo, sea con entrega inmediata o según la preferencia del cliente.

Para habilitarlo se requiere, entre otras cosas, de tener visibilidad del inventario en tiempo real. Los resultados serán mejores decisiones de compra y un aumento en el promedio de artículos comprados.

Es importante dejar en claro que la omnicanalidad debe ir más allá de habilitar diferentes canales de venta y de comunicación con el cliente.

“El objetivo es que la experiencia del cliente sea fluida en todos los medios que tiene a su alcance para relacionarse con la organización. Por ello, todas las plataformas deben interactuar de forma óptima entre sí, contribuyendo a incrementar las ventas y la lealtad de los clientes”, explican.

Los cinco pasos

Para lograr esto, los especialistas mencionan que se pueden seguir los siguientes cinco pasos:

  1. Mapear los disruptores y habilitadores tecnológicos para cada industria
  2. Evaluar la madurez de su empresa (los modelos: financiero, de negocio y operativo)
  3. Definir un plan para los próximos dos a tres años alineado con la estrategia, priorizando las iniciativas relacionadas
  4. Empezar con una ejecución controlada, con pruebas piloto ágiles, eficientes y flexibles, mejorando conforme avanza el proyecto
  5. Trabajar en los cambios necesarios tanto en la cultura organizacional y las formas de trabajo, como en el ecosistema necesario para innovar

Asimismo, es vital identificar las fuentes de generación de valor, las prioridades y las áreas de inversión, determinando el margen para una ventaja competitiva. Hay que ponderar si conviene aprovechar ser el first mover, asumiendo los costos asociados; cuándo se requiere jugar a la defensiva, o si es necesario ser un quick follower, dependiendo de las dinámicas del mercado y la madurez de las capacidades internas de la compañía.

El principal reto para lograrlo es hacerlo por cuenta propia, sobre todo para las pequeñas y medianas, aunque la cuenta noticia es que se puede recurrir a las alianzas como estrategia efectiva para aprovechar los avances realizados por otras empresas, así como las sinergias resultantes.

“Es sumamente importante, como parte del mapeo de la estrategia futura, tener claridad sobre las fortalezas y debilidades del negocio, para elegir a los socios adecuados, que aporten soluciones complementarias”.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario