¿Lo dejarías todo por tu jefe?

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Lo normal, según dicen, es que las personas se vayan de sus jefes, no de las empresas. Pero también puede darse la situación de que alguien se vaya con su jefe, y le siga en un nuevo trabajo, en otra compañía, para participar con él en una nueva aventura profesional.

Montse Ventosa, socia directora de Grow, cree que "los cambios de jefe también serán más frecuentes, pues los mandos intermedios y los directores son cada vez más buscados, en especial los que son buenos, los que no son jefes sino líderes, los que prefieren convencer a vencer y a tener compañeros mejores que ellos, líderes potenciales, más que seguidores". Ventosa habla de un entorno digital, del conocimiento, en un mundo laboral cambiante, en el que el talento y las formas de trabajo están transformando la creencia de "tener un trabajo para toda la vida", donde empieza a haber más nómadas del conocimiento. Cambiar de puesto está cada vez mejor visto entre los empleadores.

Ovidio Peñalver, socio director de Isavia, opina que "la decisión de irte con tu jefe a un nuevo trabajo o a otra empresa es mitad racional y mitad emocional". Destaca tres factores de los que puede depender ese "dejarlo todo":

  • 1. Debes tener en cuenta que el cambio no sólo ha de ser por él. Valora la empresa a la que puedes llegar y las condiciones que te vas a encontrar allí. No se trata sólo de fe ciega.
  • 2. A esto se añade que la petición de quien te manda y a quien piensas seguir debe ser ética: depende de la confianza que tengas en tu superior, y debes plantearte además si se lleva a un equipo porque sin él no es nadie, o porque hay posibilidades reales de que aquellos que le sigan van a promocionar profesionalmente en el nuevo trabajo.
  • 3. Has de tener en cuenta que irte con tu jefe merece la pena siempre que reflexiones acerca de lo que dejas atrás. Piénsalo dos veces si estás bien en tu actual empresa, y compara siempre tu situación actual -aún sin tu superior- con la que te puedes encontrar en la nueva organización.

Montse Ventosa se refiere a algunos pros y contras de irte con tu jefe:

  • La parte positiva puede ser que ya te hayas ganado un cierto prestigio, con una posición que hace que se te valore. Lo negativo puede ser que ese reconocimiento de tu talento resulte ser limitante. Puede tratarse de etiquetas que te sean muy difíciles de superar para crecer profesionalmente.
  • Positivo a su vez podría ser que exista una relación de confianza, aunque ésta puede limitar el rendimiento, por ejemplo cuando no se da feedback real. Aquí el hecho de crear nuevas relaciones puede ser fuente de aprendizaje.
  • El "más vale malo conocido que bueno por conocer" te posiciona en una situación cómoda, pero debes tener en cuenta que sólo saliendo de la zona de confort se aprende, y aunque es más incómodo, esto te ayudará a desarrollarte profesionalmente.

Irte a una nueva empresa es también un nuevo reto que te ayudará a crecer profesionalmente y a salir de tu zona de confort. Se trata de una diferencia nutritiva para tu carrera. El riesgo es que no encajes en la nueva cultura, y como los jefes son expansores de la cultura de la empresa, puede que ya el encaje entre ustedes no sea el mismo.

Otro aspecto positivo de esa aventura profesional es la claridad que puedes llegar a tener respecto del futuro inmediato. Quizá estás ante una oportunidad de promocionarte, negociando con tu jefe nuevas condiciones. Es una posibilidad de fortalecer tu marca personal y de poner en valor tu talento. Sin embargo, en esa nueva negociación puedes estar exigiéndote demasiado o creando expectativas más difíciles de cumplir. Ir a un nuevo sitio con tu jefe puede hacer que llegues ya distanciado del equipo que hay en la nueva compañía. Y esto dificulta tu integración.

Ovidio Peñalver concluye que "en todo caso, la voluntad de acompañar a quien te manda en una nueva aventura profesional es una muestra de fidelidad que tiene recompensa a corto y medio plazo. Pero esto no dura toda la vida. La relación con tu jefe puede enfriarse en la nueva empresa y quizá dejes de estar en el grupo de favoritos. Normalmente, esto suele recompensarse a corto plazo, pero a medio y largo plazo puede quedar en el olvido".

Peñalver cree que es preferible seguir un proyecto y a una empresa que a una persona: "debes plantearte qué puede pasar si tu superior cae en desgracia, o incluso si le despiden. Además, desde el punto de vista del jefe, cuando alguien le sigue, esto puede representar una losa para él. Si no le va bien a quien le acompaña, él es el responsable y carga con esa responsabilidad".

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CRÉDITO: 
Expansión / España