Líder ágil, pilar para transformar la organización

Para tener una empresa ágil se requiere un programa integral donde se involucren a todas las áreas. Foto: Especial

El liderazgo debe evolucionar, inspirar, tener bien fundamentado su propósito y ser capaz de adaptarse

Ser una empresa ágil ha cobrado importancia en los últimos años, sobe todo desde la pandemia, pues ya no se trata solo de una metodología para crear productos tecnológicos, se ha vuelto una competencia indispensable para las organizaciones por lo que 70% ya está en proceso de cambio, revela el estudio La Agilidad en América Latina 2021, realizado por NTT Data.

“Se ha vuelto muy importante el cómo se gestiona y gobierna el tema de agilidad. La mayoría de las empresas está en proceso de transformación, por ejemplo con la oficina, así lo dice 70% y gran parte tiene este proceso con claridad”, explicó durante la presentación del estudio, Alejandro Hernández, agile coach en NTT Data.

Sin embargo, tener oficinas ágiles no es la única acción que las organizaciones deben tener para transformarse, también se requiere de un programa integral donde se involucren a todas las áreas, algo que 91% ya tiene en sus manos. Dentro de sus estrategias, la prioridad de 41% es atender más el área de Recursos Humanos, para dar una mejor experiencia a los colaboradores, y otro 16% se enfoca en la tecnología.

Muestra de ello es que tres de cada cinco empresas tienen a más del 75% de sus equipos de forma remota, de los cuales, más de la mitad planea dejar esta modalidad de forma permanente.

En este sentido, las empresas también deben prepararse para tener talento digital, tanto con los empleados actuales como al sumar a nuevos colaboradores, quienes deben contar con herramientas necesarias para adaptarse a una modalidad híbrida y flexible.

El papel del líder

Tener una empresa ágil es primordial en la actualidad; sin embargo, aún hay muchos desafíos que impiden una plena transición.

Úrsula Barrera, agile coach en NTT Data, explica que lo más importante es el estilo del liderazgo de la organización.

“Los estilos de liderazgo son la base porque o se vuelven el gran acelerador de transformación o se vuelven el obstáculo. Este es el principal obstáculo en las empresas”, dijo.

En este sentido, detalló que el liderazgo también debe evolucionar a uno más ágil, que se caracterice por tener una mirada distinta en el equipo, inspirar, tener bien fundamentado su propósito, sea capaz de adaptarse a este nuevo entorno y sepa, de acuerdo al concepto en el que se desempeña, a qué se enfrenta.

“No puede llegar el líder a un entorno de innovación a ejercer su poder cuando el equipo está acostumbrado a ser libre y experimentar, lo mismo llegar con un líder ágil a querer implementar otros procesos. Los cambios se dan poco a poco”, mencionó Barrera.

Hernández añadió que el desafío del liderazgo se vuelve mayor en las pequeñas y medianas empresas, ya que los retos tienen que ver con el concepto de cómo organizar a nivel interno, cómo entender la mirada del cliente y cómo generar valor continuo.

“Si la pyme tiene un buen líder, la hará despegar, quitará los miedos y dará autonomía, pero si el líder quiere controlar todo, no los deja ser (a los empleados) y les pregunta cosas a cada rato, la pyme no terminará de despegar por más herramientas ágiles que tenga”, resaltó Barrera.

Detalló que además del liderazgo, destaca el desafío de volverse más activos, es decir, tomar desde las distintas posiciones el rol de cambio. A esto se suma la resistencia al cambio que impera por naturaleza en los humanos, que requiere de un proceso de transformación mental.

El tema burocrático también debe atenderse para hacer de la organización, una verdaderamente ágil.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario