Inclusión LGBT+ no es sólo contratar

No es sólo crear normas, sino acompañar a los colaboradores. Foto: Shutterstock

No es sólo crear normas, sino acompañar a los colaboradores y darles verdadero bienestar

Declararse homosexual no es sencillo, sobre todo en el aspecto laboral por temor a los prejuicios y discriminación, y aunque esto se ha reducido, aún hay mucho por hacer.

De acuerdo a la encuesta sobre diversidad y talento LGBT+ en México 2018, elaborado por la Alianza por la Diversidad e Inclusión Laboral (ADIL), las personas de la comunidad que trabajan en el sector púbico son quienes más se “quedan en el clóset”, 52% gays, 77% lesbianas, 64% bisexuales y 40% transexuales, por temor a críticas, discriminación e incluso pérdida de su trabajo.

Un estudio global de Outnow revela que de los jóvenes entre 18 y 25 años abiertamente LGBT+, 41% vuelve “al clóset” al buscar su primer empleo para obtener la vacante, tener mayores oportunidades y evitar incomodidad o discriminación.

Ante esto, las empresas están tomando más medidas de inclusión, donde no sólo se enfocan en contratar talento LGBT+, sino en crear una cultura de inclusión que realmente los haga sentir bienvenidos.

“La verdadera inclusión no se ha dado. Mucha gente de la comunidad LGBT+ todavía no se siente cómoda en su trabajo, a pesar de que existan políticas, lo que les afecta su productividad y bienestar”, explica en entrevista con El Economista, Ana María Martínez, CMO de Laboratoria.

Las políticas existen, pero no se aplican adecuadamente. Datos del World Economic Forum revelan que de las 500 empresas más grandes en el mundo, 97% tiene políticas escritas de inclusión LGBT+, aunque sólo 5% de sus empleados está totalmente a gusto en la organización.

Importancia de la inclusión

En una empresa hay que contar con el mejor talento, sin importar “de dónde seas o a quién ames, sólo cuenta lo que eres”, como sostiene Apoorva Gandhi, vicepresidente de Mercados y Alianzas Multiculturales para Marriott International.

Para el hotel es fundamental hacerle saber a sus empleados que son recibidos y aceptados sin importar sus diferencias, lo que se logra a través de diferentes políticas. Por ejemplo, se aseguran de que las prestaciones, como el servicio de salud, se extienda a las parejas de los colaboradores. También dan actividades de bienestar, pues el objetivo es hacer del trabajo un lugar que emocione.

“Lo que queremos es que no se preocupen y se enfoquen más en su trabajo, para así dar un buen servicio. Mientras más valoras a la gente, ellos se comprometen más”, indica.

Albeth Rubio, vicepresidenta adjunta de Diversidad e Inclusión en AT&T, coincide y afirma que su pilar más importante son las personas de la organización.

Una de sus acciones es la red de empleados LGBT+, que reúne a más de 100 colaboradores y forman parte de Equidad MX y Pride Connection México, con quien tiene certificación desde hace tres años. También dan conferencias y talleres en todas sus sedes en la República Mexicana.

“Se habla mucho de la palabra tolerancia, pero no nos gusta porque significa que aceptas algo, pero no te gusta. Hablamos de la palabra respeto. Son grupos que necesitan el apoyo para seguir creciendo y eso buscamos darles”, menciona.

Transexuales, más vulnerables

Todos los miembros de la comunidad LGBT+ son vulnerables a sufrir discriminación, pero en particular, los especialistas consideran que quienes más lo sufren son los transexuales.

Salir del clóset no es fácil, genera estrés y temor, pero cuando una persona decide transformarse en lo que verdaderamente es (hombre o mujer), estas emociones se intensifican provocando otros problemas que pueden afectar la vida laboral. Ahí, la tarea de las empresas debe ir más allá de una política de aceptación.

Ejemplo de ello es American Express, que acompaña a los colaboradores que deciden hacer su cambio de sexo para que se sientan más seguros en su camino, indica Cecilia García, directora general de Reclutamiento de la empresa.

Cecilia recuerda que comenzaron cuando Mariana llegó a la empresa. Ella ingresó siendo hombre, pero se convirtió en la mujer que deseaba ser. La empresa ayudó con trámites legales y creando el primer baño unisex de la empresa en México.

“Eso abrió la puerta para que personas en proceso de cambio de género quisieran trabajar con nosotros”.

Albeth indica que también han apoyado a colaboradores en este proceso, con documentos de identidad y apoyo emocional y médico.

“Nos sentimos orgullosos de que tengan la confianza de acercarse a nosotros para caminar juntos en el proceso. Hoy, ellos tienen identidad y papeles legales que los identifican como cualquier otro colaborador”.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario