La igualdad es también un tema económico

Foto EE: Gabriela López

La presidente ejecutiva de Omnilife-Chivas subraya que el país no se puede dar el lujo de desperdiciar el talento y el capital humano de las mujeres, quienes representan más del 50% de la población

En igualdad de género, la sociedad ha logrado más en los últimos 50 años que en el resto de su historia, pero en México este avance ha sido lento y por ello se han perdido oportunidades económicas y sociales para el país. Dotar a las mujeres de las mismas alternativas de desarrollo que tienen el hombre incrementaría el Producto Interno Bruto (PIB) en 15 por ciento.

“Las mujeres somos el 58.79% de la población. No podemos desperdiciar el capital humano, el talento y la innovación de este país. La igualdad de género no sólo es un tema ético, es económico”, afirma Angélica Fuentes, presidente ejecutiva de Omnilife –Chivas.

De acuerdo con el estudio “Género e Igualdad, análisis y propuestas para la agenda pendiente” elaborado por la fundación Angélica Fuentes, en México habitan más hombres que mujeres, pero menos del 20% participa activamente en la generación de riqueza. Las féminas tienen un promedio escolar más alto (10.0), sin embargo recibe hasta 30% menos salario que los hombres.

Para la empresaria y filántropa corresponde al gobierno, a las empresas y a la sociedad civil empujar hacia adelante la igualdad entre hombres y mujeres. El primero creando políticas públicas como una educación con perspectivas de género; el sector productivo ofreciendo a las mujeres alternativas como trabajo desde casa o flexibilidad de horarios, la sociedad manteniendo una voz activa y permanente.

En entrevista la ejecutiva mexicana explica que en su trayectoria profesional enfrentó diversos obstáculos, ahora ve como una obligación apoyar a otras mujeres a cumplir sus metas.

-¿Cómo definiría esta iniciativa? ¿Es inquietud, responsabilidad social, contribución a la sociedad?

-No creo que deba haber un posicionamiento. La equidad es un tema que debemos ver tanto el sector público, como el sector privado y desde la sociedad civil. Yo lo estoy viendo desde las dos últimas, como empresaria y como la Fundación Angélica Fuentes.

No trabajo con las mujeres por ser mujer. Para mí el rezago que existe en el ámbito político, social, económico, de salud, educación en relación al hombre es demasiado grande. Lo que trato de hacer es que la mujer se acerque a ese justo medio con el hombre para generar sociedades más equitativas. Ésa es la herencia que quiero dejar a mis hijas y en la que los hombres también se vean beneficiados. Es por eso todo este trabajo.

-Cómo matizar el empoderamiento de la mujer en este proyecto?

Yo no puedo empoderar absolutamente a nadie. Lo que sí podemos hacer es que, a través de políticas públicas, las empresas y la sociedad civil, se generar dinámicas que despierten el poder personal que cada ser humano quiera buscar.

Cuando hablo de empoderamiento, me refiero al poder interno: una vez que una mujer o un hombre despiertan en su fuerza, se valoran y saben que tienen talentos que puede desarrollar. Es un hombre o una mujer que es dueño de su presente y de su futuro, para mí ese es el poder real, que hará que en la sociedad haya equidad.

-¿Cómo vive hoy ese empoderamiento o igualdad que aprendió de pequeña?

“Soy una mujer que siempre ha levantado la mano por lo que está buscando, lo sé desde que tenía 11 años. Sé que tengo una voz y que no pude ser nada más para mí sino para otras mujeres que todavía no se atreven a levantarla.

-¿Qué hace dentro de las empresas que dirige para generar espacios más equitativos?

Desde el 2007 que llegué a ser directora de Omnilife y luego de Chivas en 2008 fue importante para mí hablar con Inmujeres para tener su modelo de equidad de género y dar seguimiento puntual a esas y otras políticas de no discriminación por preferencias sexuales, creencias políticas o religiosas, respetar el tema de género en todo su contexto.

Implementamos un balance entre la vida privada y la laboral con flexitime y homeoffice, creamos espacios e infraestructura para amamantar y horarios para ello. No quiero perder la mitad del talento que tenemos que es la mujer, la mitad de la innovación, del capital humano.

No sólo predico el ejemplo, lo vivimos y lo implementamos. Antes de que fuera ley dimos licencia de paternidad de 10 días, la ley dice que son cinco, aunque tristemente sólo el 10% de los hombres lo toma, porque muchos todavía tienen cierta resistencia a no cumplir con lo que les enseñaron de niños que es ser un proveedor.

Poco a poco vamos a incidir en políticas pública, una importante es tener los mismos días de licencia de paternidad que de maternidad y que el Seguro Social empate la Ley Federal del Trabajo con los días que se da a la mujer por dar a luz. Si le das 90 días es mucho más fácil que se incorpore a sus labores de forma más presente y con ganas de hacerlo, sin embargo el Seguro Social no lo ha otorgado y por ende las empresas solo dan 45 días. Nosotros, como empresa, damos los 90 días, porque es fundamental que la mujer sigua participando.

-¿Qué harán para que sus propuestas no quede como letra muerta?

Eso es fundamental, lo que vamos a hacer como Fundación es ver las métricas para ver en dónde sí se está avanzando y en dónde hay oportunidades de mejora. También ver cuáles son las métricas que se están usando en los programas y proyectos para la mujer, si son las que deben ser o si se requieren otras.

-Cómo interpreta posicionamientos de personajes como Cuauhtémoc Blanco, que hizo declaraciones contra las mujeres?

Cada día es más importante la necesidad de cualquier actor. Dentro del futbol, se trata de un ámbito todavía muy machista. Yo espero que cada día cambie más, que se entienda que la mujer es muy activa como aficionada, que debe ser más tomada en cuenta, debe ser vista como alguien que aporta al futbol. Estoy casi segura que es la mitad de la afición de un equipo.

-¿Ha sido buscada por algún partido política o piensa en un cargo de elección popular?

-Hace muchos años en Ciudad Juárez me buscó un partido para ver si me interesaba la presidencia municipal de mi ciudad, cosa que no fue de mi interés. Creo que cada quien tiene su vocación, la mía está en el sector empresarial y en la sociedad civil, donde quiero incidir en crear una sociedad más justa y equitativa.

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CRÉDITO: 
Hugo Valenzuela y Angélica Pineda/ El Empresario