Haz que tu marca deje su propio aroma

Una persona puede retener 35% de lo que huele. Foto: Shutterstock

Un buen aroma atrae, enamora, conquista los sentidos y en muchas ocasiones se alberga en la memoria e incluso en el corazón. Sólo piense en el olor de los guisos de las mamás o abuelas, la fragancia de la persona querida, ¿a poco no le recorren las emociones y lo conducen a momentos agradables? Ése es el poder de los aromas que hasta las marcas están aprovechando.

Implementar el aroma en el concepto de una marca es algo que cada vez se utiliza en todos los sectores por los beneficios que ofrece, como permanecer de forma más sencilla en la mente y enamorar de una forma diferente.

“El aroma tiene un efecto similar a la música, tal vez con una curva de crecimiento más lenta, pero ya es algo que se empieza a ver en los negocios como hoteles, clínicas, comercios, entre otros”, explicó en entrevista con El Economista, Maxi Iannini, CEO en The Aroma Trace.

Detalló que básicamente, el concepto de marketing olfativo es el desarrollo de una fragancia que forme parte de la identidad de la marca y para crear la mejor, se consideran varios elementos como el brief de la marca, la arquitectura, diseño, decoración, entre otros.

Cada combinación cubrirá diferentes objetivos dependiendo las necesidades de la marca. Por ejemplo, el más común es que aumente el tiempo de estancia de los clientes en tiendas, lo que representa mayor oportunidad de ventas. También permite que la experiencia de compra sea más agradable.

Iannini añadió que este tipo de marketing está mostrando importantes logros, ya que aunque se utilicen recursos visuales o auditivos, el cliente suele no recordarlos. En cambio, sí puede retener en su memoria olfativa 35% de lo que huele.

La mezcla

Para crear el aroma perfecto para cada marca, se debe conocer el perfil del público, subcultura y aprovechar aromas cotidianos para adaptarlos.

Iannini mencionó que conociendo las experiencias que pueden dejar algunos aromas comunes, se puede aprovechar para la identidad de la marca.

“Para ti ese aroma va a ser bonito, puede ser nostálgico o un momento agradable que te puede poner a flor de piel”, dijo.

Asimismo, Iannini se apalanca de la tecnología para conocer el efecto de los aromas en los clientes. Con un software, pueden escanear los gestos faciales cuando huelen la fragancia para saber si les agrada o no. De esta manera, garantizan que el aroma cumple la función deseada o si se requiere modificar.

Todos los ingredientes son revisados para que no generen alergias o algún malestar a quien huela la esencia.

Aromatizando la marca

Las empresas con marketing olfativo son de todos sectores y tamaños. Hay casinos en Las Vegas que lo utilizan con el mismo fin de aumentar la permanencia de los jugadores y hacerlos sentir cómodos, lo que motiva a seguir apostando.

Otras empresas que lo utilizan y con las que ha colaborado Iannini son librerías Gandhi, tiendas de juegos como Game Planet, hasta hoteles, aeropuertos, clínicas privadas, centros comerciales e incluso oficinas, como Amazon.

Pero esta tendencia no es exclusiva de empresas grandes, ya que las pequeñas y medianas también pueden tenerlo a costo bajo, desde 1,200 pesos al mes.

“Para los empleados, el objetivo es generarles tranquilidad, crear un ambiente agradable que ayude a reducir el estrés”, finalizó Iannini.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario